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João Guilherme: la desinformación influye en el futuro de un país

Las noticias falsas circulan sin ser cuestionadas. El 89% de los votantes de Jair Bolsonaro se creían las noticias falsas. Pero Brasil no fue el único que tuvo que lidiar con ellas: tuvieron lugar situaciones similares durante las elecciones presidenciales anteriores en los EE. UU. y durante el referéndum del Brexit en el Reino Unido.

 

João Guilherme – Foto de INCT-DD inctdd.org. Facebook page

Nathan Raia

 

Los simpatizantes del presidente en este país de Sudamérica han atacado a los medios y a los investigadores que llevaron a cabo un estudio sobre cómo estaban influyendo y manipulando las elecciones a través del uso de la desinformación.

Es más, la gente no comprueba las noticias que reciben, así que las noticias falsas pueden circular sin ser cuestionadas. Por ello, fue posible que la derecha criminalizara al Partido de los Trabajadores de Brasil (PT).

Esto ocurrió en diferentes ocasiones en el Reino Unido, durante el referéndum del Brexit de 2016. Uno de los ejemplos más famosos fue una afirmación realizada por la campaña a favor del Brexit, que aseguraba que el Reino Unido recuperaría 350 millones de libras cada semana tras abandonar la UE y el dinero se reinvertiría en el NHS (Servicio Nacional de Salud inglés). Esta afirmación era falsa, pero un grupo muy amplio de personas se la creyó sin cuestionarla.

En Brasil, el Tribunal Superior Electoral puede perseguir y castigar el uso de noticias falsas, pero siempre es muy difícil determinar su origen.

El periodista e investigador político João Guilherme continúa hablando con The Prisma sobre el mundo de las noticias falsas.

Foto: Pixabay

¿Cree que hay alguna manera de educar a la gente para que reconozcan cuándo están recibiendo una noticia falsa? ¿Cómo puedo saber que una noticia es falsa?

Es engañoso asociar algunas formas específicas de proporcionar información con el contenido falso, porque las noticias falsas pueden adaptarse a diversas audiencias. Cuando se trata de estudiantes universitarios, se pueden proporcionar enlaces falsos a supuestas fuentes o simular bases estadísticas para la información falsa que difieran de las formas de suministro sensacionalistas utilizadas por otros grupos.

Debemos educar a la gente para que sea escéptica sobre la información política que no tenga fuentes claras y comprobables (con enlaces reales a sus fuentes) y familiarizarles con los hábitos de comprobación de hechos.

¿Qué elementos hacen que un artículo periodístico cuente como noticia falsa?

De nuevo, las “noticias falsas” en Brasil incluyen no solo las “noticias”, sino también las tácticas que hacen que esta desinformación se vuelva viral y tenga un impacto electoral. Consideramos como noticia falsa a la desinformación que es falsa y es compartida en masa por un grupo específico con el objetivo de causar un impacto electoral. Debido a los diversos usos de la expresión “noticia falsa” recientemente, preferimos utilizar el término “desinformación”.

¿Quién puede proporcionar noticias falsas? ¿Los mismos medios de comunicación o solo la gente que usa las redes sociales?

Los medios de comunicación pueden proporcionar información falsa, pero apenas se verían involucrados en técnicas de desinformación virales mediante el uso de los teléfonos móviles. Una noticia falsa es más que simple información tendenciosa.

Foto: Pixabay

No obstante, en muchos aspectos, la presencia de periodismo real tendencioso alimenta el escepticismo que envuelve la cobertura política de los medios, lo que significa que los grupos de WhatsApp son considerados como una fuente para comprobar la cobertura informativa de los medios (y no al contrario).

¿Es difícil entender la diferencia entre un artículo periodístico real y uno falso? 

Esto es un problema particularmente con los denominados “deepfakes” (“ultrafalso”), mediante los cuales los algoritmos ayudan a la gente a cambiar las caras que aparecen en los videos (insertando potencialmente la cara de un político en el cuerpo de otra persona que aparece en un video). En las elecciones presidenciales brasileñas de 2018 fue relativamente fácil identificar las teorías conspiratorias y la desinformación, pero un vídeo aparentemente “deepfake” que involucra a  un candidato al gobierno de Sao Paulo en el mismo año,  sigue generando controversia.

¿Dónde podemos encontrar el mayor uso de noticias falsas?

Es una estrategia utilizada principalmente por candidatos con unos índices de desaprobación iniciales altos, que necesitan aumentar el índice de desaprobación del adversario, hacer que la gente que no les vote se abstenga y desacreditar la cobertura política y los analistas de políticas. Es adoptado por grupos radicales que están dispuestos a creerse cualquier cosa que retrate a sus adversarios como retorcidos y peligrosos, que normalmente piensan que ellos solos tienen la capacidad de darle un sentido a lo que “realmente” está pasando y que no están abiertos a un debate respetuoso.

¿Cree que Trump o sus simpatizantes utilizaron la misma estrategia durante la elección presidencial de 2016 en los EE. UU?

Hay paralelismos claros, pero también diferencias claras. Como ocurre con el “alt light” de Trump (nueva tendencia alternativa de la derecha), Brasil tiene una red de Youtubers que utiliza un lenguaje juvenil y que constituye una interfaz conservadora civilizada, mientras que el movimiento radical de ultra derecha, por otro lado (el “alt-right” de Trump, otra tendencia), se da en defensores de la milicia, militaristas y fundamentalistas religiosos.

Pero hay una gran diferencia entre Facebook (una plataforma que ofrece herramientas de microtargetación) y WhatsApp (una aplicación móvil sin ningún algoritmo de visibilidad).

¿Cree que los resultados del referéndum de 2016 en el Reino Unido sobre el Brexit se vieron influidos por el uso de noticias falsas y desinformación?

Sí. Todos los resultados ajustados en escenarios polarizados con unos índices altos de abstención pueden verse influidos por las campañas de desinformación. En particular, cuando tiene que ver con temas alejados de las experiencias diarias de la gente: hablar sobre salarios, impuestos y servicios públicos evoca unas consecuencias claras cuando se discute una medida específica, pero hablar sobre el comercio internacional, las regulaciones de Bruselas y la soberanía económica es en cierto modo abstracto y abierto a diversas tergiversaciones inducidas. Sin embargo, esto no significa que todos los que votaron a favor del Brexit se basen en la desinformación.

Foto: Pixabay

¿Cuándo publicará esta investigación y cómo?

Un poco antes de las elecciones de 2018 se presentaron algunos resultados preliminares sobre el uso de nuestros métodos en WhatsApp en el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales y en el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología en Democracia Digital de Brasil (INCT.DD), los cuales confirmaban los avances en el análisis de la tecnología móvil utilizada en política en escenarios polarizados. En 2019, los estudios relacionados con WhatsApp ya fueron aceptados en el Congreso de Investigadores de la Asociación de Comunicación Política de Brasil (Compolítica) y la Reunión Anual de la Asociación Nacional de Programas de Postgrado en Comunicación (Compós) y fueron aceptados para su publicación internacional como capítulo en un libro y en un periódico científico brasileño. La investigación fue el tema principal de las columnas en O Globo y O Estado de S. Paulo y fue el tema principal de las entrevistas proporcionadas a diversos periódicos y portales brasileños (Agência Pública/El País Brasil, O Globo, Carta Capital, Zero Hora, Sul 21, A Gazeta and Observatório da Comunicação Pública) y también fue mencionada en portales internacionales como MIT Global Media Technologies & Cultures Lab.

Jair Bolsonaro Brasil. Photo by Marcelo Camargo/Agência Brasil. Wikimedia Commons. bit.ly/2VCjXmh

¿Cuáles son sus expectativas con respecto a la publicación de su investigación?

Con suerte, ayudará a identificar grupos centrales en esta dinámica y a actuar de forma rápida contra este tipo de prácticas. Esto puede ayudar a los periodistas, tribunales electorales y redactores de leyes a lidiar con este tema de una forma más apropiada. Es sorprendente que, tras el incidente tan destacado de 2014, las autoridades de Brasil estuvieran tan poco preparadas para lidiar con la desinformación y la tecnología móvil en política en la elección presidencial de 2018.

¿Cuál cree que será la reacción de la gente tras la publicación de su investigación? Por ejemplo, de Bolsonaro y la gente que le apoya.

Algunas partes de la misma fueron comentadas en varios periódicos que circularon entre los electores antes del voto, pero los simpatizantes de Bolsonaro reaccionaron principalmente atacando a los medios y a los investigadores involucrados. Los simpatizantes acérrimos todavía creen en las teorías conspiratorias contra los investigadores y los grupos universitarios. La acción más positiva puede venir de investigadores, periodistas y redactores de leyes interesados en entender las dinámicas de la desinformación y las posibles maneras de lidiar con ellas de forma rápida.

Photo: Pixabay

¿Cree que esta investigación va a ayudar (en las próximas elecciones) a informar mejor a la gente acerca de las noticias falsas?

Sí. No necesariamente votantes, ya que nuestro enfoque aborda las dinámicas de las redes (no siempre una preocupación por los ciudadanos en general). Pero los ponentes y las personas que se dedican al análisis político pueden encontrar herramientas y estrategias para anticipar o identificar rápidamente a los grupos centrales para su análisis, si queremos entender las dinámicas de la difusión de la desinformación y la segmentación en una red determinada.

(Traducido por Iris María Blanco Gabás – Email: irisbg7@gmail.com)

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