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Dos obras de Tennessee Williams en Londres

Dos obras muy diferentes del mismo escritor aparecen en Londres y en cada una de ellas la visión común de Tennessee Williams como el dramaturgo norteamericano de raza blanca por excelencia se desmonta de forma dramática y provocadora.

“The Glass Menagerie”. Foto de Idil Sukan

 
Sean Sheehan

 

Tanto “The Glass Menagerie” como “Orpheus descending” tratan esencialmente sobre buenas personas que se encuentran atrapadas por circunstancias que les privarían de la posibilidad de ser felices.

En el Teatro Arcola, en Dalson, el director británico-nigeriano Femi Elufowoju Jr. ha dado nueva vida a “The Glass Menagerie” imaginando a los Wingfields en St Louis de Missori de la década de 1930 – sólo un personaje de la obra no es miembro de esta familia-, como afroamericanos.

Esto no es tan aberrante como podría parecer, ya que existían familias de color acomodadas que poseían grandes fincas y salían a los bailes de cotillón, pero lo que se señala sobre la historia afroamericana no es una cuestión principalmente académica.

Lo que sí ocurre, gracias a las interpretaciones emotivamente convincentes es algo que trasciende a la raza: una madre que vive en un mundo pasado; un hijo que anhela escapar del trabajo en la fábrica; y una hermana frágil que es demasiado tierna para un mundo áspero.

“The Glass Menagerie”. Foto de Idil Sukan

Los tres son personas desafortunadamente vulnerables. El color de su piel no es lo que importa, pero debido a que “The Glass Menagerie” se crea generalmente con actores caucásicos, hemos sido condicionados a pensar sobre ella como una obra sobre una experiencia de la cultura blanca. Esta magnífica producción rompe este supuesto.

Al otro lado de la ciudad, en el teatro Mernier Chocolate Factory la obra “Orpheus descending” raramente producida, se encuentra en el escenario.

Una de las obras menos conocida de Tennessee Williams, cuyo título recuerda el antiguo mito griego sobre la obra lírica de Orfeo, que desciende al Hades para ver a su esposa fallecida y trata de regresar con ella al mundo de los vivos.

En la obra de Williams, el infierno es una pequeña ciudad del Sur y Orfeo es Val Xavier, un guitarrista ambulante que aparece allí y conoce a Lady Torrance en su tienda de alimentos. Las premisas de su padre fueron incendiadas por un grupo racista por atreverse a vender licor a clientes de color y esto combinado con su infeliz matrimonio, le han hecho adoptar una actitud dura e implacable.

Hattie Morahan (Lady Torrance), Seth Numrich (Val Xavier), Jemima Rooper (Carol Cutrere). Credit Johan Persson

Las interpretaciones son fascinantes y, a pesar de las propias debilidades de la obra, llaman la atención del público en todo momento. El conmovedor Val es capaz de resucitar el corazón de una mujer que durante mucho tiempo tuvo que reprimir sus mejores sentimientos.

Conociendo la propensión por los finales infelices en los mitos griegos, los augurios para un resultado exitoso no son buenos. Existe sólo un personaje de color en “Orpheus Descending”, desempeñando un papel menor, pero el racismo y la intolerancia son un elemento central de la obra.

El espacio físico de ambos teatros, Arcola y Menier Chocolate Factory, acerca al público  al escenario: espere paseos en montaña rusa en el mundo de Tennessee Williams, donde el color de la piel puede o no marcar en absoluto la diferencia.

“The Glass Menagerie” estará en el Arcola Theatre hasta el 13 de julio. “Orpheus descending” estará en Menier Chocolate Factory  hasta el 16 de julio.
(Traducción de Lidia Pintos Medina) – Fotos suministradas por las salas de teatro

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