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Bailar en memoria de los inmigrantes

Es un grupo único en la isla caribeña, cultiva esa tradición y desde hace 90 años mantiene viva la herencia de los integrantes de la diáspora, que que llegaron a esa zona y la cultura de sus antepasados.

 

Mayra Pardillo Gómez

 

Cuenta con un repertorio que incluye bailes propios de Lanzarote, Tenerife y La Palma, islas de donde proceden la mayoría de los inmigrantes españoles que llegaron a la mayor de las Antillas en busca de una mejoría económica.

Se trata del grupo Danza Isleña Portadora de Pozas, reconocido como patrimonio de la cultura canaria en América, categoría que resalta el arraigo de la cultura española en la localidad de Pozas, enclavada en Cabaiguán, Sancti Spíritus, cuya cabecera provincial está a unos 350 kilómetros al este de La Habana.

Como única agrupación en el país que mantiene una tradición casi desaparecida incluso en las Islas Canarias, su lugar de origen, conserva las características y melodías aprendidas por aquellos hombres y mujeres que arribaron a la zona.

La Danza Isleña Portadora de Pozas inició su labor de conservación de bailes típicos canarios en 1929, gracias al repertorio traído a esta tierra caribeña y en particular a Cabaiguán.

Primeros pasos

Garcés marcó los primeros pasos, al conformar un conjunto de músicos para estar presentes en las festividades de Santa Lucía al concluir la cosecha tabacalera en los fértiles terrenos cabaiguanenses.

El nombre del grupo danzario proviene de un pequeño barrio al sur de Cabaiguán, que como toda la localidad sirvió de asiento a la emigración de las siete islas, fortalecida a partir de 1902, cuando el ferrocarril central cruzó estas tierras con su rugir de locomotoras.

En sus inicios tenía un formato integrado por dos guitarras, una mandolina, un timple, una pandereta y un clarinete; aunque la estructura variaba según la ocasión y se hacían mezclas con instrumentos típicos cubanos.

Más adelante, cuando Juan (Chimijo) Hernández, nacido en Mazo, emigra a Cuba, incorpora un cuerpo de baile y le adiciona arcos florales.

Desde 1950 hasta 1980 sus integrantes actuaban solo en festejos familiares, pero en 1982 con la inauguración de la Casa Municipal de Cultura, la instructora Felicia Estepa -directora del grupo- junto a otros investigadores inicia el rescate de la agrupación.

El repertorio se enriquece, contando ahora con valses, malagueñas, polkas, folías y pasodobles, entre otras melodías, y también con la presencia de los típicos trajes y las coloridas cintas entretejidas durante el baile.

Esta agrupación ha participado en la Jornadas Cucalambeanas (fiestas nacionales del folclor campesino), intercambios con agrupaciones de la República Bolivariana de Venezuela y las Islas Canarias, y como invitada a los Festivales Huellas de España.

Atesora premios como el de Memoria Viva en el 2000 y el de Cultura Comunitaria en el 2001.

Los inmigrantes procedentes de las Islas Canarias vinieron con sus maletas cargadas de costumbres, preferencias y tradiciones, por lo que mantuvieron además el gusto por los vinos, papas, mojos, pucheros y gofio.

Bailes, símbolos y colorido

De acuerdo con datos consultados, el vestuario que se usa es el del campesino de Tenerife de los siglos XVIII y XIX, con una sola modificación hecha por Garcés, quien sustituye las mangas largas de las chaquetas para hombres y mujeres por cortas para aliviar el calor.

En 1957, surge en Cabaiguán el reparto Canarias, con calles que llevan los nombres de las siete islas españoles: Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro.

Los isleños se dispersaron por los campos y poblados de la provincia de Sancti Spíritus como Taguasco, Zaza del Medio, La Rana, Guayos, Pedro Barba, Neiva, Pozas, Motas, El Guajén, Fomento o Cabaiguán, según el volumen Isleños en Cuba, de Manuel Hernández.

Los emigrantes se convirtieron, en primera instancia, en el motor impulsor del desarrollo tabacalero y posteriormente de la industria azucarera.

Para los estudiosos, la mayor cantidad de descendientes y de isleños originarios residen en la actualidad en la zona central del país, principalmente en la población de Cabaiguán, Taguasco y Zaza del Medio, en la provincia de Sancti Spíritus. (PL)

(Fotos: Pixabay)

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