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La otra Namibia

Pensé que solo había una Namibia, el país por el que viajé el año pasado como turista. Esta Namibia es por el día un país de las maravillas de la naturaleza y por la noche un lugar de cielos estrellados.

 

Liskien Gawanas en su camino hacia un acuífero, un viaje desalentador a pie hacia un centinela de roca y un agotador descenso subterráneo. Este manantial de agua dulce probablemente haya sido conocido por los primeros habitantes del sur de África, los San, que dejaron su arte rupestre a lo largo de estas partes. En 2016, debido a una sequía de tres años, el acuífero se había secado. Región de Erongo, Namibia. 6 de junio de 2015. © 2017 Margaret Courtney-Clarke

Sean Sheehan

 

Cuenta con ambientes escarpados como Spitzkoppe, un paisaje desnudo de picos de granito con inselbergs (colinas) que se alzan en un aislamiento implacable en las planicies de grava y arte rupestre de los bosquimanos de la Edad de Piedra.

Hay un Swakopmund lleno de palmeras, un centro turístico y una reliquia viviente del colonialismo alemán.

A media hora, en Walvis Bay, hay pelícanos en abundancia y gloriosas bandadas de flamencos.

El pueblo Herero de Namibia fue víctima del primer genocidio registrado del siglo XX. Más tarde, bajo el gobierno de Sudáfrica y no cedido hasta 1990, se impuso el régimen del apartheid (sistema de segregación racial) en el país. Swakopmund está al borde del vasto e incansablemente elemental Desierto del Namib, pero los visitantes prefieren el gran teatro de vida silvestre llamado Etosha.

El tabaco silvestre en flor (Nicotiana glauca) es utilizado por la población local para los rituales de caza y medicinalmente como cataplasma para tratar heridas. Nativo de América del Sur, se ha adaptado cerca del río Kuiseb para interceptar y utilizar la niebla costera que se produce hasta 200 días por año. El avance de las dunas de arena a lo largo del río, debido al cambio climático, la mala gestión y otros factores representan una amenaza continua para los agricultores locales de tenencia de Topnaar y sus familias. Distrito de Walvis Bay. 9 de junio de 2014. © 2017 Margaret Courtney-Clarke

Este es el parque nacional más emblemático del país donde puedes desplasarte entre riachuelos para ver cómo se congregan los animales.

El alar de Etosha, que cubre un cuarto del parque, brilla mágicamente al sol y atrae a jirafas, elefantes, ñus, cebras y esbeltos antílopes como el kudu de cuernos rizados y el orix.

Las fotos que tomé son bastante predecibles: cebras y antílopes en un abrevadero; un cachorro de leopardo con aspecto angelical; Orix que pudieran parecer unicornios si no fuera por el cuerno extra.

No así las fotografías de Margaret Courtney-Clarke. Regresó al país en 2008 para radicarse en Swakopmund.

Estableció buenas relaciones con los habitantes de un campamento ilegal y se mudó con mujeres y niños mientras viajaban de un basurero a otro, recolectando todo lo que les ayudaría a ganarse la vida.

Viajó al interior hasta el origen de su migración, comunidades remotas donde la gente está abandonando las tierras afectadas por la sequía y las concesiones mineras invasoras.

Los paisajes quemados y sin gente que los visitantes aprecian como fondo de sus fotografias de vida silvestre se convierten en escenas de una vida humana sin adornos en un ambiente hostil.

Ashanti Gaises nació y creció en Khorixas, en el noreste de Namibia, y se mudó al sur con su bebé en busqueda de trabajo. Ella arrastra una bolsa de cajas de cartón de un vertedero ilegal en las afueras de Swakopmund. 4 de marzo de 2014. © 2017 Margaret Courtney-Clarke

La luz penetra por todas partes y brilla desapasionadamente en las vidas precarias e improvisadas de mujeres y niños.

Las fotografías de Courtney-Clarke hablan por sí mismas, evidencia documental de la otra Namibia, el país que rara vez ven los turistas.

Cry Sadness Into the Coming Rain (Llora la Tristeza en la lluvia que se asoma) de Margaret Courtney-Clarke es una publicación de Steidl.

(Traducido por Miriam Carbajal – Email: miriamcarbajal2@gmail.com)Fografías. © 2017 Margaret Courtney-Clarke – Suministradas pot la editorial

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