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Fotografías sarcásticas y puntuales de la vida de la clase obrera

El trabajo de Paul Reas, que ha fotografiado la vida de la clase obrera británica durante los últimos treinta años, refleja los cambios sociales y ocupacionales más desalentadores.  “Fables of Fabulus”, una retrospectiva de su obra, es un testimonio elocuente de la calidad singular de su logro.

 

Dead Horse. Big Pit Loads of Money 001

Sean Sheehan

Sus primeros trabajos en blanco y negro dan un enfoque documental de las personas comprometidas en el trabajo industrial y las carencias materiales de sus entornos domésticos.  Registra cómo, empujada hacia los márgenes, la gente trabajadora sintió el choque de la vida en la Gran Bretaña de Thatcher.

Los trabajos tradicionales como la minería del carbón se encontraban bajo amenaza: su cámara hace crónica de la dignidad de los mineros, al tiempo que responde a los cambios de la mano de obra. Las fábricas contrataban a mujeres con bajos salarios en las industrias emergentes relacionadas con la tecnología, como la fabricación de televisores.

La formalidad de sus fotos de retrato dio paso a fotografías como las de las mujeres cuyas extremidades extendidas se volvían significantes de la súplica: no hay tiempo que perder ajustando el reloj, una existencia más satisfactoria existe fuera de la fábrica.

Mediante la toma de fotografías en una urbanización en el sur de Gales, Reas muestra a las personas que trabajan en las minas o fábricas en el ámbito doméstico.

From ‘The Valleys Project’, 1984 © Paul Reas

El tono es respetuoso, pero hay una crudeza que atestigua la privación. Reas conoce la vida de la clase obrera desde el interior.

Nacido en la ciudad norteña de Bradford, dejó la escuela a los 15 años y se convirtió en albañil antes de realizar un curso de fotografía en la universidad.

Su fotografía en color es más eficiente cuando la nefasta influencia de Martin Parr está en su punto más bajo. Reas nunca es desdeñoso como Parr y la mayoría de las veces evita ridiculizar el deseo de las familias obreras y de clase media baja de tener una mejor calidad de vida.

Puede parecer que los compradores están representados como cuerpos sin alma afligidos por la fiebre del consumismo, pero Reas está interesado en la manera en la que los supermercados y centros comerciales están impactando en la vida de las personas.

“Fotografío gente”, explicó al periódico local de Bradford, “pero creo que las fotos tratan más acerca de los sistemas en los que se encuentran”.

En el mejor de los casos, sus imágenes del nuevo panorama del consumismo que se extendía por todo el Reino Unido son tan sarcásticas como puntuales. Los colores chillones y los ángulos brechtianos del trabajo de su cámara arrojan una disonancia visual en las escenas cotidianas. El sentido de dislocación, que algo está mal, encuentra su expresión en los tristes rostros de los compradores. Puede que sus carritos estén llenos, pero un vacío de otro tipo les induce ansiedad.

From ‘I Can Help’, 1984 © Paul Rea

En “Flogging a dead horse” (1993), Reas vuelve a su anterior preocupación con el trabajo manual, pero no con intención crítica. Los centros de patrimonio, que celebran supuestamente las tradiciones históricas, se funden en la industria del ocio.

El trabajo manual, pilar del trabajo en el pasado, se ve embellecido y los centros de patrimonio se convierten en proveedores de recreaciones putativas que son meramente cursis.

Esto aparece claramente en “Flogging a dead horse”, pese a una nota de burla satírica que puede remontarse a la infame influencia de Martin Parr.

“Fables of Faubus”, de Paul Reas, publicado por GOST.

(Traducido por Iris María Blanco Gabás – Email: irisbg7@gmail.com) – Fotos suministradas por la editorial

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