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Agroecología vs. sanciones económicas contra Venezuela

La coyuntura actual de Venezuela ante el asedio del gobierno de Estados Unidos exige el desarrollo de alternativas audaces vinculadas a la producción de alimentos, en respuesta a la acción desestabilizadora del mercado.

 

Lisbet Rodríguez Candelaria

 

Para enfrentar las medidas coercitivas de Washington que generan pérdidas millonarias y dificultan la adquisición de insumos destinados a atender las necesidades del pueblo, el Ejecutivo bolivariano trabaja en la constitución de un movimiento agroecológico nacional, con vistas a reconfigurar el paisaje alimentario.

En ese accionar se impone la necesidad de un encuentro entre actores sociales e institucionales para promover estrategias que permitan generalizar la agroecología, entendida como el estudio de procesos ecológicos aplicados a los sistemas de producción agrícola.

El III Congreso Venezolano de esa especialidad, del 17 al 19 de octubre próximo en la Universidad Nacional Experimental de las Artes, en Caracas, constituirá ese espacio enfocado en aportar soluciones a las actuales problemáticas, responsables de la afectación al sistema alimentario en el país sudamericano.

Determinar los factores que permitan establecer sistemas agroalimentarios para proteger la vida y la salud del planeta es uno de los objetivos de este evento, aseguró en entrevista a Prensa Latina Dayana Ortiz, profesora de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

A ello se suma la construcción colectiva de redes agroecológicas desde los territorios, mediante la articulación con comunas, movimientos sociales y otras formas de organización, urbanas y rurales.

El Congreso está estructurado en tres dimensiones, transversalizadas como sistemas agroalimentarios alternativos.

Destacan en ese sentido las acciones prácticas, entre ellas la producción de bioinsumos y el almacenamiento local de semillas, además de las experiencias de organización para la producción y los conocimientos pertinentes como resultado de procesos de aprendizaje, explicó Ortiz.

La también miembro de la Asociación Venezolana de Agroecología detalló que entre las temáticas emergentes del foro figuran el diseño y manejo agroecológico, los desafíos, posibilidades y limitaciones de esta modalidad, así como el control de insectos y enfermedades.

Raíces
La actividad agrícola en el país experimentó un comportamiento atípico dentro de la subregión latinoamericana, especialmente durante un largo período del siglo XX y lo que transcurre del XXI, reseñó Francisco Herrera, especialista del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas.

Esta condición tiene entre sus causas la alta influencia de la renta petrolera que distorsiona la actividad económico productiva, social y cultural del país, lo cual se hace notable en la agricultura, en tanto las necesidades alimentarias de la población se han suplido a través de las importaciones, acotó.

Herrera señaló que la nación sudamericana vive actualmente un proceso de trasformaciones en base a una nueva institucionalidad, el cual se visualiza en dos períodos, según las políticas agroalimentarias.

El primero de ellos transcurre desde 1999, con la Constitución de la República, en la que se establece el papel del Estado en la promoción de la agricultura sustentable, hasta el paro petrolero de 2002, caracterizado por altos niveles de importaciones de bienes agroalimentarios.

De acuerdo con el doctor en Ecología, la segunda etapa se inició de 2003 en adelante, cuando el Gobierno adoptó medidas enmarcadas en el Plan de Desarrollo Endógeno, las cuales darían prioridad a la producción interna.

De esta forma, comenzó a fortalecerse la participación del Estado en la economía y en particular en los procesos de producción, transformación, distribución y consumo de bienes agroalimentarios.

Las conquistas ocurridas en el país en las últimas dos décadas constituyen una fortaleza para los movimientos sociales urbanos y campesinos, pues impulsan políticas públicas que favorecen la sustentabilidad rural como un eslabón fundamental en la construcción del nuevo pensamiento hegemónico agroecológico, consideró Herrera.

Hacia una sociedad agroecológica

El III Congreso Venezolano de Agroecología pretende ser un espacio para revelar protagonistas y fuerzas sociales que impulsen la actividad agrícola desde las comunidades.

La convocatoria de esta edición es abierta e inclusiva, por lo que se espera la participación de estudiantes, agricultores, académicos, e integrantes de las organizaciones o movimientos populares alimentarios, rurales y urbanos, enfatizó Ortiz. A las actividades del foro, como las mesas de debate, se suman las ferias de semillas campesinas y productos agroecológicos, entre otras.

Esta tercera edición se propone la constitución de un movimiento agroecológico para generar planificaciones a nivel nacional y apoyar iniciativas locales, con influencia sobre políticas públicas futuras en los modelos agrícolas de Venezuela, puntualizó la especialista. (PL)

(Fotos: Pixabay)

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