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Un remolino de ficción africana

“Search sweet country”, de Kojo Laing, fue publicada por primera vez en 1986, y esta nueva edición da lugar a una fresca oportunidad para disfrutar a uno de los escritores más brillantes de África occidental.

 

Sean Sheehan

 

El escenario es Accra a mediados de la década de 1970, unos veinte años después de la independencia, y el cambio está en el aire. El presidente del país es un general y su charla sobre transformación y progreso está desarmando la estructura de un país donde la mayoría de las personas siguen un ritmo de vida arraigado en una era pre moderna.

La novela de Kojo Laing es estilísticamente audaz, pasando con confianza por encima de las limitaciones que en ocasiones presenta la primera novela de un escritor. El libro presenta una mezcla vertiginosa de personalidades y situaciones que desafían cualquier resumen sencillo. Uno sólo puede enumerar algunos de los personajes y de las confusiones que lo rodean.

Kofi Loww ama a Adowa Adde, pero el mundo está cambiando a su alrededor: “fue precisamente el exuberante amarillo de los girasoles y mangos, de las danzas y la sabiduría lo que escondió tantos problemas y desastres”. Su padre le dice que él siempre ve el límite y no el centro de la vida.

Otro personaje principal, Kojo Okay Pol, es “el mono que cree que podía trepar por su propia cola ante cualquier emergencia”.

Osofo, un evangelista que cura a través de la fe, tiene manía por la intensa predicación en su iglesia. Está colmado de deseo por “hacer que la fe cómoda tiemble ante un nuevo comienzo. Alguien pensó: la pasión de Osofo era como un plátano asado mantenido en sus cenizas por demasiado tiempo”. Hay una escena entrañable en la que, predicando desde la cima de un árbol, los miembros de su iglesia lo increpan fraternalmente, aunque no de manera acrítica.

Foto: Pixabay

Está ½Owula ½-Allotey , cuyo nombre dice mucho sobre el yo conflictivo y el confuso sentido de identidad de su país.

Cuando él enoja a los tradicionalistas de su pueblo, se le pide que vaya a Accra “y cambie el corazón de esas hormigas de la ciudad, cuyas almas están inmersas en paquetes de tabaco, en bares, loterías, estadios de futbol y mujeres”.

Una multitud se reunió a su alrededor de forma amenazante y “el odio fluyó sobre su azotea y encontró el cielo vacío”, pero, “las insinuaciones en sus conversaciones reforzaron sus paredes, con un techo de paja sobre ellos que se elevó en un fuerte saludo de la brisa.”

El alucinante viaje de -Allotey al bosque circundante es un gran logro del realismo mágico africano.

El lenguaje de la novela es ricamente metafórico, a veces desconcertante, y el lector tiene que prestar atención a la forma en que se articulan los pensamientos y sentimientos.

Foto: Pixabay

Adowa Adde, según nos cuenta el narrador, “dominaba la luz del sol, pero sólo podía hacer de la mitad de su oscuridad una fuerza para el bien; sus intenciones eran el punto débil bajo el signo de interrogación de su ciudad”.

Leer “Search sweet country” es una aventura lingüística– hay un glosario con palabras ghanesas y neologismos del autor- emprendida con un entusiasmo disparatado.

Esta es la primera publicación de Kojo Laing, y únicamente una novela posterior, “Women of the aeroplanes”, se puede obtener fácilmente hoy. Con suerte, más de sus escritos estarán ahora disponibles.

“Search sweet country”, de Kojo Laing, es una publicación de Penguin.

(Traducción de Lidia Pintos Medina)

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