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La mirada blanca

Según Bolívar Echeverría, la blanquitud es un término biopolítico para el estado de sumisión a los valores capitalistas. No lo utiliza como un marcador de los aspectos raciales o cromáticos de la propia identidad de una persona.

 

Buck Ellison, The Prince Children, Holland, Michigan, 2019. Cortesía del artista y de Sunday Painter.

Sean Sheehan

 

Por otro lado, la gente que se adhiere al chauvinismo, la xenofobia y la supremacía blanca se toma literalmente la blanquitud. Es tanto significante como significado de un orden ‘natural’ del ser que da privilegios a las personas con piel blanca a expensas de otras pigmentaciones.

Sería suficientemente perjudicial incluso si solo tuviera que ver con los ultranacionalistas y racistas, pero la blanquitud es un fenómeno cultural más insidioso. Nos afecta a todos, consciente o inconscientemente.

La blanquitud es ideológica, una forma de subjetividad, y “The image of whiteness: contemporary photography and racialization” explora las prismáticas de cómo funciona y cómo puede resistirse. El libro afronta la blanquitud que va mucho más allá de lo epidérmico. Los gestos liberales para mostrar que uno se ha despertado no serán suficientes. Lo que se necesita es un ‘suicidio simbólico’: un desprendimiento metafórico de la piel blanca, la conciencia de una gramática profunda dentro de nuestras cabezas, lo que Walter Benjamin denominó nuestro ‘inconsciente óptico’.

La contribución de “The image of whiteness” a una deconstrucción de la mirada blanca funciona cuando se señalan las formas de percepción que se alimentan de una realidad construida socialmente.

Sophie Gabrielle, Sin título, de la serie BL_NK SP_CE, 2015. Cortesía del artista.

Whoopi Goldberg comprendió esto de pequeña, cuando vio a Uhura, oficial de una flota estelar en Star Trek, y exclamó a sus padres que había visto a una mujer negra en la televisión y ¡no era una sirvienta!

La portada del libro muestra parte de una de las fotografías graduales de Buck Ellison, que muestra un conjunto imaginario de hermanos americanos.

Están destinados a las universidades de élite con la ayuda ilícita de padres ricos. Su pelo rubio y sus poses desenfadadas se confabulan perfectamente con la decoración del hogar para manifestar una pertenencia de pago a la cultura WASP (blanca, anglosajona, protestante). Sus padres, plenamente conscientes de la vulgaridad y la incapacidad de Trump para su puesto, votarán a los Republicanos en las próximas elecciones.

Otra imagen es de la serie “Midnight Blue”, de David Birkin, una impresión azul-cian de los negativos obtenidos de un productor de documentales en la Prisión Estatal de Mississippi durante catorce días en mayo. En el interior de la prisión se encuentra el afroamericano Edward Earl Johnson, de 18 años de edad, condenado después de que varios policías blancos le tendieran una trampa. Faltan unos días para su ejecución.

David Birkin, Detail (Death Row Gate), de la serie Midnight Blue, 2018. Cortesía del artista.

Las notas del libro acerca de las imágenes explican de esta que el característico color azul procede del cianuro de hidrógeno, un compuesto encontrado en las paredes de las cámaras de gas nazis. Es el mismo tipo de veneno utilizado en las instalaciones del corredor de la muerte.

La mirada blanca toma una forma imaginaria en las fotografías monocromáticas de Sophie Gabrielle, que muestran el ojo de una mujer con cataratas por su distorsión cognitiva, que mediatiza lo que ve a su alrededor.

“The image of whiteness: contemporary photography and racialization”, editado por Daniel C. Blight y publicado por  SPBH Editions.

(Traducido por Iris María Blanco Gabás – Email: irisbg7@gmail.com) – Fotos suministradas por la editorial

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