Cinema, Cultura

Juan Cáceres: los inmigrantes son solo “perros-bombas” para el gobierno chileno

Es la historia de un inmigrante haitiano. Y es una metáfora de la explotación, que es una forma de vida en Chile arraigada en la actitud del gobierno. Cambiar esto requiere reemplazar una Constitución escrita durante la dictadura de Pinochet, por una democrática.

 

Graham Douglas

 

La cinta “Perro Bomba” es una oportuna mirada a las causas de las protestas actuales en Chile y la brutal respuesta del gobierno.

El personaje principal, Steevens, es un joven inmigrante haitiano y su drama comienza cuando golpea a su jefe por insultarle racialmente.

Su amigo es testigo de este hecho, pero guarda silencio y Steevens es expulsado por su propia familia. Luego descubre que la vida de los inmigrantes sin amigos puede ser aún más difícil, hasta que se une a un grupo que vive en comunidad en una casa abandonada.

La preocupación constante acerca de en quién se puede confiar se muestra en una escena en la que un chico que atiende un puesto de hamburguesas dice: “Podría conseguir a alguien para que robe tu teléfono mientras yo finjo ser tu amigo y nunca lo sabrías”.

El racismo es un tema constante, y otros problemas que surgen involucran género, machismo y prejuicios contra los homosexuales.

Algunos miembros del elenco no tenían experiencia en la actuación, pero otros son actores profesionales que prestaron sus talentos y aceptaron trabajar sin un guión para “Perro Bomba”, una película que ha ganado muchos premios, incluso en La Habana, Málaga y Guadalajara.

The Prisma se encontró con Juan Cáceres, director de “Perro Bomba”, después de exhibir su cinta en el 10º Festival de Cine Latinoamericano en Lisboa.

Usted dijo que en Chile la educación se ha convertido en una mercancía.

Se convirtió en un problema durante la Revolución Pingüina en 2006, llamada así por el uniforme blanco y negro de los estudiantes que protestaban por una educación decente y de calidad para todos en un país donde la educación se había convertido en algo para comprar.
Este período me marcó personalmente como alguien que de otra manera no podría darse el lujo de ir a la universidad. Quería estudiar cine porque estaba interesado en la comunicación de masas, y el cine es una forma de tender puentes en la población en general. Desde la Revolución de los Pingüinos entendimos que era muy difícil separar nuestro papel profesional como críticos de nuestro papel diario en la sociedad. Va más allá de la política clásica de los partidos a las preguntas sobre cómo las personas pueden expresarse.

Usted también ha dicho que la política en Chile está concebida como una profesión para una élite, no para la gente.

Chile y otros países latinoamericanos están organizados como oligarquías, ya sea en política, economía o medios de comunicación.

Hoy en Chile existe una crisis política y muchas personas protestan porque se sienten engañadas por la forma como se controla la política. En la década de 1990, después del fin de la dictadura, el gobierno, aunque de izquierda, todavía gobernaba bajo una Constitución creada durante la dictadura, y votar por los partidos no cambia nada porque el poder real continúa en manos de la misma élite.

¿Por qué tantos haitianos decidieron venir a Chile?

La mayoría de las personas vienen como migrantes económicos y eligen a Chile debido a toda la publicidad de ser el mayor éxito económico en América Latina. Muchos haitianos vendieron sus casas pensando que podrían comenzar una vida exitosa, pero Chile es uno de los países más desiguales del mundo: los beneficios de una economía fuerte se destinan principalmente a un pequeño número de personas ricas: el 1% de la población posee el 33% de la riqueza. La crisis hoy se debe a que la gente puede ver que el poder económico en Chile se basa en la explotación extrema.

Su película muestra el fuerte racismo contra los negros.

Esto se remonta a la llamada pacificación del sur en el siglo XIX, donde hubo un genocidio de pueblos indígenas, contra los mapuches, los kawesca y los yaganes. Los gobernantes de la época declararon a los indios menos humanos que los blancos.

También hay una población de ascendencia africana que intentó hacerse más blanca, a través del matrimonio y renunciando a sus costumbres sociales y religiosas. Entonces, la población chilena se ve a sí misma como esencialmente blanca y hay mucho racismo contra los mapuches y los aymaras.

Este racismo está dirigido contra los inmigrantes de Haití, y también de Perú y Colombia.
Debido a que la educación se ha convertido en una mercancía, el 80% de la población nunca ha tenido la oportunidad de comprender nuestra historia y cambiar sus actitudes hacia los grupos étnicos minoritarios.

¿Qué queda por hacer desde la revolución de los pingüinos?

Esa fue solo una de una serie de luchas que exigen los derechos más básicos (salud, educación, derecho a un hogar, pensiones, etc.) y que la constitución actual ha dejado a los caprichos de las fuerzas del mercado. Hoy todavía tenemos que decidir, democráticamente como población, qué tipo de país queremos.

¿Cómo se financió la película?

Manejamos diferente medios: financiamiento colectivo, apoyo de tres compañías de producción (Infractor Films y Pejeperro Films en Chile y Promenades Films en Francia), y apoyo obtenido en un concurso organizado por el Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile. Finalmente lo logramos gracias al compromiso de un equipo joven.

Porno miseria es un problema que le preocupa…

Es una manifestación de un colonialismo cultural, porque en los grandes festivales, casi todas las películas latinoamericanas están hechas por personas privilegiadas que utilizan a personas marginadas como meros objetos para sus guiones preescritos y académicos. Esto mantiene la idea que tienen los europeos, que América Latina es un continente exótico y azotado por la pobreza.

También es cierto que algunas de estas películas son importantes, pero también debe haber espacio para un enfoque diferente.

Hay una breve escena en la que Steevens es invitado a quedarse con su abogada. Ella se acuesta con él, pero luego se va muy temprano. ¿Con ello usted estaba sugiriendo explotación sexual por parte de ella?

Hacer películas sin guión significa moverse con la dinámica de improvisación que surge, y el cine es interesante porque está abierto a diferentes interpretaciones.

No planeamos mostrar tan solo una interpretación. Algunas personas vieron la escena como un ejemplo del supuesto machismo haitiano, entre muchos otros puntos de vista.

¿El personaje Steevens representa a una persona real?

El personaje muestra una buena parte de las experiencias del principal actor (también llamado Steevens). Pero, al mismo tiempo, representa a los miles de haitianos que luchan por lograr una vida mejor en Chile. La ficción y el documental se mezclan para crear una imagen que es más documento que documental, como diría Victor Gaviria.

¿A qué se refiere Perro Bomba?

“Perro Bomba” es un término ampliamente utilizado en las áreas pobres de suburbios para referirse a un perkin, en otras palabras, una persona prescindible que es utilizada para hacer mandados para aquellos que están más arriba en la jerarquía de los traficantes de drogas. El término adquirió después un nuevo significado, al hacer referencia a quienes no temen hacer grandes sacrificios para lograr sus objetivos.

El término cobró vida cuando tuve la oportunidad de trabajar para el Servicio Nacional de Menores de Chile (Sename) en una institución que era como un cruce entre una prisión y un orfanato, donde las personas viven en la precariedad más dura que nuestras sociedades puedan imaginar. Escuché que uno de los niños más fuertes lo usaba para referirse a otro a quien solía obligar a trabajar para él bajo la amenaza de violencia.

Decidimos usarlo para el título porque es claro para nosotros que el gobierno chileno está replicando la misma lógica de abuso contra la población inmigrante, acusándolos de arruinar la calidad de vida en Chile, cuando todos en las clases bajas y baja-media saben que esta precariedad nos ha estado arrastrando durante mucho tiempo y no tiene nada que ver con la inmigración.

¿Cuál es su próximo proyecto?

Primero, una película colaborativa que mezcla ficción con documental, sobre la realidad de la poesía en Chile. A pesar de que los chilenos se consideran a sí mismos como un país de poetas, prácticamente no reciben reconocimiento del Estado. También estoy planeando una película sobre la influencia de la música rap y del reggaetón en la construcción de la identidad de los adolescentes.

(Traducido por Mónica del Pilar Uribe Marín) – Fotos suministradas por Juan Cáceres

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