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Inmaculada concepción de la fotografía

“La inmaculada concepción de la fotografía”, un término utilizado por el escritor Paul, transmite la naturaleza única de la capacidad de la cámara para capturar una parte de la realidad.

 

Raffaello Santi, dit Raphael (Urbino, 1483 – Rome, 1520) Portrait de Baldassare Castiglione

Sean Sheehan

 

Los fotones rebotan en las cosas (los nervios ópticos de nuestros ojos los procesan para darnos imágenes) y una cámara puede fijar la misma imagen mediante un proceso fotoquímico en material sensible a la luz.

La fotografía temprana parecía una forma de magia. Poseía una transparencia que socavaba la capacidad de una pintura para representar pictóricamente el mundo.

Esta visualización de lo visible le dio a la fotografía su poder, un acto de reciprocidad arraigado en una aparente demostración de objetividad.

La imaginación y la empatía del pintor aportan una calidad auténtica y emocional a la representación de momentos reales (piense en “El 3 de mayo de 1808” de Goya), pero las fotos de hombres, mujeres y niños judíos, tomadas momentos antes de que fueran golpeados y ametrallados hasta morir en Europa del Este por parte de los Einsatgruppen y sus colaboradores, tiene una fuerza ontológica que no se puede transferir a un lienzo.

La Libertad guiando al pueblo
Delacroix: La Libertad guiando al pueblo

Esta fuerza se basa en una conexión física basada en fotones entre la fotografía y su fuente. Kenaan se refiere al encuentro de Odiseo con su madre, Antikleia, en el Hades para transmitir el poder liberado por tal creación de imágenes.

Para Ulises, ella está presente y él conversa con ella, pero la condición de su ser está impregnada de ausencia.

El libro de Kenaan es una discusión extensa de preguntas sobre fotografía planteadas por teóricos como Barthes en “Camera lucida” y practicantes contemporáneos del arte.

Para Henri Cartier-Bresson, la alegoría fundamental de la fotografía es el mito griego de Anteo: su tremenda fuerza lo hizo invencible, pero solo si permanecía en contacto con la tierra.

La pregunta ahora es si la fotografía está perdiendo esta conexión con la tierra y Kenaan cita a un amigo que le dice: “Hoy en día, no existe la fotografía, solo hay imágenes”. Al mirar la obra de Antonio Pérez Río en “Obras maestras”, el amigo tiene razón.

Sus fotografías de los visitantes del Louvre son alarmantes: la gente no viene a ver las pinturas sino a fotografiarlas. Sus fotografías, dice, “son un acto de afirmación ante el mundo, una especie de comportamiento social”.

Mona Lisa. Da Vinci

El texto perspicaz de su fotolibro, también en español, es una serie de sentidas notas y observaciones que surgen de pinturas particulares en el Louvre y la experiencia de ver a los visitantes con más intención de usar sus teléfonos con cámara que contemplar las obras de arte.

Se para ante la “Mona Lisa” y  ante la multitud de personas que se toman selfies ante ella: “El momento culminante de una peregrinación pagana… Lo importante… no sentir, sino obtener”.

Con tristeza ve “pinturas y esculturas que han sobrevivido varios siglos a las personas que visitan el museo por una vez en la vida y se niegan a mirarlas directamente”.

Lo que comenzó como una concepción virgen se ha gestado de manera desalentadora en algo terriblemente maculado

“Photography and its shadow, by Hagi Kenaan, es publicado por Stanford Universty Press.

“Masterpieces Obras maestra” de Antonio Pérez Río, es publicado por LENS Books

(Traducido por Mónica del Pilar Uribe Marín)  – Fotos suministradas por el fotógrafo Antonio Pérez Río.

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