Migrantes, Multicultura

Inmigrantes latinos LGBTIQ+: tabú, choque cultural y discriminación

En Londres reside la mayor parte de latinoamericanos del Reino Unido y no existe una cifra exacta de cuántos de ellos pertenecen a esta comunidad. Pese a la libertad sexual que existe en Londres, muchos llevan consigo prejuicios que replican la homofobia y la transfobia de la sociedad. El impacto psicológico puede ser inevitable.

 

Foto: Funk Doobly. Flickr.  Licencia Creative Commons

Daniela Arias Baquero

 

En América Latina los índices de discriminación contra las personas que no son heterosexuales son muy altos. Y esta realidad la llevan los inmigrantes al país adonde llegan, pues poseen creencias que les impiden aceptar su orientación sexual e, incluso, ponen en riesgo su vida.

Así lo refleja el informe El prejuicio no conoce fronteras, publicado por Sin Violencias LGBTI y que documenta cómo en los últimos 5 años más de 1.300 personas del colectivo han sido asesinadas de manera violenta en esta región. Esto ocurre porque en una cultura con un rechazo exacerbado hacia personas con diferente orientación sexual, hablar de sexualidad se convierte en un tabú.

Eso piensa Carlos Corredor, gerente para Latinoamérica de NAZ: Sexual health for everyone, quien asegura que los latinos viven un choque cultural en Londres.

Explica que como existen menos restricciones culturales en materia de sexualidad, tienen un comportamiento muy abierto para explorar sus preferencias, y olvidan que son vulnerables a enfermedades de transmisión sexual. Según la Office for National Statistics, en 2018, en el Reino Unido, 1.2 millones de personas de 16 años o más se identificaron como lesbiana, gay o bisexual (LGB), siendo Londres la ciudad con mayor proporción: el 2,8% de su población.

Sin embargo, siendo un país que parece aceptar abiertamente la diversidad sexual, a menudo no hay una protección real de los derechos de las diversidades sexuales y de género.

Una muestra de ello es la invisibilización histórica de la comunidad LGBTIQ inmigrante en los censos, lo que deja en incertidumbre a todos los grupos étnicos, incluyendo a los latinoamericanos que pertenecen a la comunidad.

Corredor, con más de dos décadas en NAZ, afirma que ha visto cambios en Londres, pero que la auto discriminación aún existe. Un ejemplo es que algunos latinoamericanos por ser homosexuales, tienden a ser peluqueros. Carlos procura mostrarles otras perspectivas, para que sean profesionales y muestren su potencial en la sociedad.

Sobre esto, sobre la ausencia de cifras, los prejuicios y el choque cultural que viven algunos latinoamericanos  su sexualidad, Corredor habló con The Prisma.

¿Cómo se comportan los latinoamericanos frente a su orientación sexual?

Muchos hombres que tienen sexo con otros hombres no se identifican a sí mismos como gay. Creen que la persona homosexual es aquella que juega un papel receptivo o pasivo dentro de la relación. He conocido casos de hombres que se van un viernes por la tarde a tomar alcohol con sus amigos y cuando ya están borrachos buscan otras alternativas para seguir la rumba y resultan teniendo relaciones homosexuales por curiosidad o por tragos.

Esa negación a hablar de su sexualidad hace que en la comunidad latinoamericana haya un comportamiento sexual riesgoso. Un gran porcentaje de los trabajadores sexuales son latinoamericanos.

Carlos Corredor hablando del test de VIH en Latin American Disable People ‘s Project. (Foto: NAZ)

Uno de cada ocho hombres que tiene sexo con otros hombres nació en Latinoamérica y se le ha diagnosticado con VIH. Los hombres brasileños homosexuales son la segunda población con casos de VIH, es decir, representan el 56% de los casos del virus en Londres.

¿Cómo ve la transición de una sociedad tan conservadora a una sociedad más abierta?

La sexualidad es una parte muy importante del ser humano, nunca podremos decirle a la gente que no tenga sexo. Cuando tú recibes mensajes negativos sobre tu sexualidad desde muy niño o desde muy joven, eso te marca y hará que no estés conforme.

Cuando eres gay, sientes tu sexualidad desde muy niño pero la ocultas cuando escuchas comentarios sobre el tema. Por ejemplo, una mamá o un papá que le dice a su hijo: “Yo prefiero tener un hijo delincuente a uno homosexual”.

Si alguien te pone en la escala social por debajo de un delincuente es porque ser homosexual culturalmente es muy malo.

¿Qué confianza en sí mismo va tener un niño que cree que es un delincuente? Eso hace que la gente oculte su sexualidad. Cuando un latino llega a Londres, se siente más libre y menos atado a la cultura. He visto casos de parejas que terminan separándose porque en algún momento uno de ellos no pudo ocultar más su sexualidad. En ese caso, hay personas que sufren las consecuencias de rupturas matrimoniales que se habrían podido evitar sí se hubiese aceptado la verdad dentro de la familia, el entorno social y la cultura.

¿Pueden los latinoamericanos llegar a dudar respecto a su sexualidad cuando llegan a Londres?

Es realmente un choque cultural. Cuando vienes de un país latinoamericano bastante restringido en la libertad sexual y llegas a un sitio como Londres donde la sexualidad es más abierta, la gente queda anonadada.

El manejo de esa nueva libertad hace que tenga una vida sexual muy amplia. Los pone en riesgo porque entre más relaciones sexuales con diferentes parejas tengas, más vulnerable eres de adquirir enfermedades de transmisión sexual o VIH.

El inmigrante es muy vulnerable porque está solo y necesita compañía. Entonces considera amigo a cualquier persona, por lo tanto, esa persona tiene poder sobre él y el inmigrante puede sufrir abuso no solamente a nivel sexual, sino que también puede sufrir explotación laboral o abuso de confianza.

¿Hasta qué punto la comunidad inmigrante latinoamericana mantiene los prejuicios frente a la comunidad LGBTIQ en Londres?

Los latinoamericanos aquí no son muy diferentes a cómo son en sus países de origen. Nosotros traemos dentro nuestra propia maleta de creencias. Cuando eres inmigrante te das cuenta que existen muchos prejuicios, es parte de nuestro genoma aprendido con los años en la cultura, por eso vivimos el rechazo, empezando por nosotros mismos.

¿Le cuesta a la comunidad latinoamericana hablar del tema?

Sí, la normalización de la sexualidad es muy importante porque el sexo es un aspecto natural como cualquier otro aspecto del ser humano. Es tan importante que gracias a la sexualidad conservamos la especie humana, sin embargo, no queremos que sea visible porque nos da vergüenza debido a los patrones culturales que tenemos.

Es importante que la gente hable de sexo, que la gente lo normalice.

La mejor manera de obtener información para una persona joven son sus padres, pero realmente nunca sucede porque a ellos les da vergüenza hablar del tema y a los hijos preguntar.

¿Hay algún impacto psicológico importante en comunidad latinoamericana LGBTIQ frente a su orientación sexual?

Sí, las personas con cualquier orientación sexual necesitan tener un espacio para hablar sobre ello. Es muy importante tener claridad de qué se es y cuáles son las preferencias sexuales. Cuando decimos que la persona está confundida es porque su cuerpo le dice algo y su cultura le dice otra.

Carlos Corredor. Foto: NAZ

En ese momento, la persona no tiene claro qué es lo que quiere, eso hace que se reprima de ser feliz, vivir una vida plena, explorar o se anime a tener una relación afectiva con alguien porque no está seguro de cómo es.

En NAZ ofrecemos atención psicológica para que la persona se reafirme y tenga claridad de qué es lo que quiere.

También ofrecemos apoyo a las personas trans y los referimos a las clínicas especializadas en el tema.

 

 

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