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Mujeres maltratadas: silencio o muerte

La violencia doméstica, en los planos sicológico, físico y económico, atenta contra mujeres y niños en Angola, avalan estadísticas oficiales, incapaces de reflejar la magnitud del problema ante el silencio de incontables víctimas.

 

 María Julia Mayoral

 

Según el Ministerio de Acción Social, Familia y Promoción de la Mujer (Masfamu), durante el año recién finalizado se recibieron a escala nacional más de tres mil denuncias, de las cuales alrededor de mil 850 fueron resueltas sin llegar a los tribunales y casi mil 500 recibieron curso por la vía judicial.

Según la titular de Masfamu, Faustina Ingles, “los números no representan el universo de casos ocurridos en el país, porque, desafortunadamente, muchas de las víctimas prefieren el silencio y otras eventualmente mueren antes de hacer la acusación”.

Entre los esfuerzos institucionales para revertir ese panorama, figura la creación de centros integrados de apoyo social en los municipios, a fin de ayudar a las personas sujetas a maltratos y ofrecer capacitación en cuestiones como inclusión productiva, manejo de las financias domésticas, prevención de enfermedades y planificación familiar.

Ingles distinguió, en particular, los cursos brindados a casi dos mil angoleñas durante 2019 en materia de derechos políticos, económicos y sociales, salud sexual y reproductiva.

Para la directora nacional de Derechos de la Mujer, Igualdad y Equidad de Género, Julia Kitocua, tampoco deberían subestimarse los conflictos en el ámbito laboral, aunque la mayoría de las quejas provienen de empleadas domésticas, pues en rara ocasión las contratadas por las empresas denuncian el atropello.

A juicio del Grupo de Mujeres Parlamentarias, la revisión parcial de la ley contra la violencia doméstica y el aumento de las sanciones a los infractores podrían ayudar a contener el flagelo, sostuvo la diputada Maria do Nascimento.

La asistencia a las víctimas y las sanciones a los perpetradores todavía están por debajo del nivel deseado, pero el seguimiento y la aplicación de penas más severas, minimizarían las altas tasas de violencia doméstica, valoró la legisladora.

En opinión de Kitocua, entre los factores fundamentales de la violencia en los hogares están el consumo de alcohol, la pobreza, la falta de bienestar emocional, educación y diálogo interpersonal.

Aunque la miseria y el déficit cultural ejercen influencia, el fenómeno también se da entre la gente pudiente; en las familias ricas, comentó, las víctimas disfrazan el problema con viajes, automóviles u otras compras ofrecidas por el esposo.

“En las familias pobres, y a menudo mal educadas, las mujeres guardan silencio y permanecen en la misma situación. Otras, después de decir lo suficiente, se separan, pero no denuncian a la policía”, agregó.

Como resultado, subrayó, muchos hombres se sienten dueños de su pareja y terminan asesinándola o dejándola con secuelas serias por no aceptar el fin de la relación.

Cuando una mujer llega a quejarse ante las autoridades, generalmente es porque toleró varios vejámenes anteriores, refirió la experta, quien lamentó la existencia de concepciones sexistas caracterizadas por la prevalencia del varón.

Con más de mil 500 reportes, la provincia de Luanda registró el mayor número de incidentes, seguida de Bié, Lunda Norte y Luila, dijo la funcionaria, quien ubicó entre los hechos más frecuentes el abandono paterno, la explotación del trabajo infantil, la negligencia, la violencia física y sicológica, así como el abuso sexual.

El gobierno, anunció, abrirá en fecha próxima el servicio público de denuncias “SOS Criança”, con vistas a prestar auxilio a niños víctimas de la violencia en el seno familiar, las comunidades e instituciones, a sabiendas de la magnitud del asunto y el insuficiente conocimiento institucional.

En opinión de la presidenta de la Organización de las Mujeres Angoleñas, Luzia Ingles Van-Dúnem, la promoción de los derechos de las féminas es una lucha dura, aunque con graduales progresos por su participación en estructuras partidistas, gubernamentales y en dependencias públicas.

El 30% de los miembros del Buró Político del gobernante Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA) son mujeres y en el Parlamento ellas ocupan el 34% de los escaños ganados por la organización, ejemplificó. (PL)

(Fotos: Pixabay)

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