En Foco, Latinoamérica, Los nuestros, Multicultura, Opinión

Cuba y su desafío al bloqueo y al Covid

Sin perder lo avanzado en la lucha contra la pandemia, la producción y comercialización de alimentos constituyen el eslabón fundamental para el desarrollo de Cuba en el contexto de la denominada nueva normalidad.

 

Roberto F. Campos 

 

Es importante incentivar a las minindustrias en busca del abastecimiento municipal, pues se trata de enfrentar la demanda alimentaria con recursos que sean de los territorios. Y sobre ello se perfilan planes y decisiones.

Así lo ha explicado el viceprimer ministro de Cuba, Alejandro Gil,  optimista respecto a la capacidad del sistema socialista cubano para que así sea. Gil ha descrito las dos etapas que se plantearon cuando se diseñó la estrategia económica y social para enfrentar la crisis generada por la pandemia y el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos.

La primera tenía la salud como objetivo central (con tres fases desde marzo), y la segunda el impulso a la economía, mediante la implementación de un conjunto de medidas en correspondencia con los acuerdos del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba.

Se trabaja  en todas las áreas a la vez para implementar la estrategia para este desarrollo en la llamada nueva normalidad.

Los principales avances se han dado en transporte, turismo y telecomunicaciones.

Según Gil, hay cinco elementos claves: producción y comercialización de alimentos, incentivos a las exportaciones, transformaciones en el sistema empresarial, perfeccionamiento del trabajo por cuenta propia y el ordenamiento monetario.

En La Habana, Villa Clara y Santiago de Cuba ya inició la venta en dólares de insumos para la agricultura, lo cual responde a la falta de finanzas para las importaciones.

Sin embargo, es necesario producir más, y en ese sentido se ampliará la comercialización en moneda libremente convertible, de fertilizantes y equipos necesarios, entre los que se incluyen los tractores.

De manera simultánea fueron abiertas posibilidades para que esa base productiva (campesinos) pueda vender en condiciones de exportación sus mercancías a la Zona Especial de Desarrollo Mariel y al extranjero.

Este proyecto avanza fundamentalmente con ventas de mercaderías importadas para no emplear anticipos de recursos que pueden ser colocados en la industria nacional.

El ministro fue reiterativo en la defensa de una política de comercialización territorial para potenciar la agricultura sin que el Estado pierda su papel regulador cuando se trate de necesidades y capacidades.

Con varias medidas, Cuba trabaja para eliminar trabas y encaminar soluciones, como la creación de filiales subordinadas a otra empresa matriz, con personeria jurídica para facilitar las operaciones.

Igualmente, se establecerá un nuevo sistema de asignación de las divisas, con control desde el Ministerio de Economía y Finanzas, pero menos centralizado.

Por otro lado hay avances en la creación de la micro, la pequeña y la mediana empresas, idea concebida para el sector estatal y el no estatal, con un concepto inclusivo y sin perder de vista el interés económico y social. Todo este proceso transcurre en medio de un reforzamiento del bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de Estados Unidos, que multiplicó sus acciones contra la mayor de las Antillas con 121 acciones punitivas.

A esas afectaciones se suman las originadas por la Covid-19, cuyo enfrentamiento provocó que 150 mil trabajadores estatales estuvieran en la categoría de interruptos, al igual que miles de empleados en el sector particular.

Este panorama se refleja en una mayor demanda de gastos y en menos ingresos. (PL)

(Fotos: Pixabay)

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*