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Inmigrantes en tiempos de Covid: La lucha para sobrevivir al confinamiento

El periodista argentino Leonardo Boix quedó atrapado en Deal, al este de Kent, debido al cierre. Allí, junto a su pareja, ha cuidado a su vecino afectado de cáncer. Ha perdido gran parte de sus comisiones periodísticas, sus dos suegros contrajeron el virus y su decepción por cómo el gobierno ha manejado la emergencia es grande.

 

Leonardo Boix. Foto de Naomi Woddis.

Nathan Raia

 

Leonardo se mudó a Londres en 1997, cuando tenía poco más de veinte años, atraído por la literatura y la poesía inglesas.

En ese momento estudiaba literatura latinoamericana, pero siempre había sentido el deseo de viajar y explorar nuevas culturas y nuevos idiomas.

De alguna manera, siempre quiso ser un extranjero, un forastero.

Por aquella época estuvo a punto de hacer pública su sexualidad pero, debido a la mentalidad estrecha y homofóbica que existía en Argentina, y de cual su familia no se disociaba, tuvo otro motivo para buscar un mejor futuro en Inglaterra.

Tan pronto llegó al Reino Unido, comenzó a trabajar para un periódico latinoamericano, y luego, con el tiempo, tuvo la oportunidad de realizar uno de sus sueños y pudo estudiar literatura inglesa en la universidad.

Desde entonces todo marchó bien, sus escritos, sus amigos y sus poesía. Pero llegó el coronavirus  y su vida cambió.

Sin poder regresar a Londres, hoy, junto a su compañero Pablo, vive o a la fuerza en un pueblo muy pequeño, donde el sentido de comunidad se ha hecho más fuerte durante los meses de encierro.

A su vecino le diagnosticaron cáncer y por su avanzada edad y su patología entra en el rango de riesgo. Por ello, Leonardo y su pareja debieron tomar más precauciones y evitar cualquier riesgo innecesario, viviendo en total aislamiento. Piden sus comestibles en línea, reciben la entrega directamente en sus hogares y siempre mantienen las distancias de seguridad necesarias.

Pero lamentablemente, todas las precauciones de Leonardo y Pablo pueden no ser suficientes, ya que los hospitales de esa zona, donde su vecino tiene que acudir regularmente para recibir tratamientos, se han visto muy afectados por la pandemia y han tenido que lidiar con innumerables casos. La posibilidad de que pueda contraer el virus en el hospital y también infectar a Boix y su novio es alta.

Como si eso no fuera suficiente, a principios de marzo, ambos padres de Pablo, ex médicos del NHS, dieron positivo por Covid-19 poco después de visitarlos en Deal, y tuvieron mucha suerte de no haber contraído el virus ellos.

Aunque ambos tienen más de setenta años, tuvieron solo síntomas leves, y en un par de días su situación mejoró bastante, aunque, como muchos otros que se han visto afectados por Covid, ellos también han perdido el sentido del gusto y el olfato.

Gracias a que Leo es escritor y Pablo artista, su rutina diaria no ha cambiado tanto. De hecho, ambos ya estaban acostumbrados a trabajar desde casa, pasando días enteros juntos, compartiendo los mismos espacios.

Aunque, especialmente en las últimas semanas del encierro, para Leonardo ha sido bastante duro ver todos sus eventos, lecturas y básicamente toda su vida suspendida.

Actualmente está trabajando en su debut en inglés, que será publicado a principios del próximo año por Chatto & Windus, parte de Penguin Random House, y en otras comisiones. Entre otras cosas, recibió una del Kew Garden de Londres, para escribir sobre la Araucaria araucana.

Pero no poder encontrarse con otros poetas cara a cara y no haber tenido la oportunidad de asistir a presentaciones de libros, perjudicó su creatividad. Aunque trabaja la mayor parte del tiempo en soledad, extraña la comparación y el intercambio de ideas y habla5 de la vida con amigos y compañeros.

Sin embargo, lo que realmente le ha ayudado a mantener estable su salud mental ha sido el mar. El hecho de poder nadar todo el año lo ha mantenido cuerdo, aunque admite que ha tenido días muy duros.

Foto de Naomi Woddis.

Otra cosa que le permitió afrontar esta situación fue, desde el comienzo mismo del encierro, escribir haikus, poemas breves, que se han convertido en una especie de diario.

Con ellos narra sus vivencias personales durante el encierro, su vida diaria, su relación con su compañero Pablo.

Al principio, escribía algunos todos los días, y ahora tiene casi 3000 de ellos.

Lamentablemente, aunque su trabajo como poeta no sufrió grandes contratiempos, no se puede decir lo mismo de su trabajo como periodista, ya que prácticamente ha perdido todos los encargos. Fue corresponsal de Proceso, una revista mexicana, pero como se acabó el dinero, suspendieron a todos los corresponsales.

Hoy continúa escribiendo reseñas para Morning Star y ocasionalmente entrevistas e informes para algunas radios sudamericanas, pero no es lo mismo. La última vez que realizó una entrevista fue por teléfono cuando habló con un científico especializado en Covid, pero ha pasado mucho tiempo desde que entrevistó a alguien cara a cara.

Sin embargo, reconoce que tiene suerte, sobre todo después de haber visto a amigos y compañeros perderlo todo.

Su decepción por la forma en que el gobierno británico ha manejado la emergencia es grande. Leonardo encontró inadecuada la respuesta del gobierno británico, especialmente en las primeras semanas de la pandemia, sobretodo porqué el Reino Unido había tenido el ejemplo de otros países europeos, como Italia y España,  y debió haber estado más preparado para lidiar con esta emergencia.

Además, Boris Johnson al principio tuvo la pésima idea de la inmunidad colectiva, que resultó ser desastrosa y revertir la situación tomó algún tiempo.

Por otro lado, cuando llegó el momento de ayudar concretamente a los ciudadanos, la reacción del gobierno fue rápida y eficiente y Leonardo, quien también pidió ayuda, recibió el dinero muy rápido, en comparación con sus otros amigos que viven en otros países y aún están esperando.

Desafortunadamente, como se ha anunciado, el Reino Unido está sufriendo una de las peores crisis económicas jamás registradas, muchos han perdido sus trabajos y, añadiendo que a la carga del Brexit, Leonardo duda de que el gobierno haga lo correcto al ayudar a los más vulnerables. Y esto le preocupa mucho.

Siendo él mismo periodista y teniendo muchos conocidos en el campo, cree que muchos colegas no han sido adecuadamente protegidos del Coronavirus, especialmente en América Latina.

En países como Brasil, Argentina o Chile, con un gran número de casos y periodistas desesperados por no perder sus trabajos y, en consecuencia, sus salarios, Leonardo ha visto a muchos compañeros ser víctimas del virus. Y esto es causado por organizaciones de prensa que no han logrado proteger a los periodistas.

Por otro lado, está el problema de las noticias falsas. Leonardo habla de que gracias al hecho de que todo el mundo tiene la oportunidad de publicar lo que quiere en Internet, hay una gran difusión de noticias falsas sobre Covid.

Considera este hecho muy preocupante, sobre todo porque en países con políticas y medios de comunicación populistas, los más vulnerables, aquellos con mala educación, tenderán a creer lo que lean, subestimando así el riesgo real de la pandemia o incluso sin creer en la existencia real del virus y pensar es todo una conspiración. Para mantenerse informado, leer varios periódicos, tanto de izquierda como de derecha, tratando de conectar los enlaces y los puntos, porque, a veces, una pieza puede estar incompleta, pero el resto se puede encontrar en otra parte.

(Traducido por Mónica del Pilar Uribe Marín)  Fotos: Pixabay

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