En Foco, Globo, Los nuestros, Mundo, Opinión

Solidaridad médica sin fronteras

Cooperar de inmediato en cualquier país que sufra una catástrofe producida por huracanes, inundaciones y otros fenómenos, así como enfrentar a grandes epidemias constituye el rol principal de este contingente especializado, fundado en Cuba.

 

Inundaciones en Guatemala y un terremoto en Pakistán de 7,6 grados en la escala Ritcher fueron las primeras misiones de los médicos de las Brigadas Henry Reeve de Cuba que cumplen 16 años y que fundara Fidel Castro.

Henry Reeve, el nombre que acompaña al ejército de galenos de la isla, fue el de un joven norteamericano conocido para la posteridad como “el inglesito” y quien a la edad de 19 años viajó a la mayor de las Antillas para unirse en franco gesto de apoyo, a la causa emancipadora del Ejército Libertador, en la segunda mitad del siglo XIX.

En el 2006 el Contingente Henry Reeve llegó a Indonesia, para socorrer a aquella nación afectada por un terremoto, al igual que en el 2010 a Chile y Haití, esta última golpeada por la epidemia del cólera.

Pero quizás una de las misiones con mayores retos para sus miembros fue la del Ébola, epidemia que azotó al África Occidental.

Un grupo de 260 profesionales de la salud viajó en 2014 a Sierra Leona, Guinea y Liberia, los países más castigados por la enfermedad. Salvaron la vida de unas siete mil personas.

Y la llegada de la pandemia del Covid-19 no detuvo la solidaridad médica de Cuba.

Para mayo del 2020 la isla caribeña contribuía con 2.300 colaboradores de 26 brigadas en la lucha contra la enfermedad, según datos declarados por el ministro cubano de Salud Pública José Ángel Portal, al intervenir en ocasión de la Asamblea de la Organización Mundial de Salud.

Las Brigadas Henry Reeve arribaron a Italia cuando las escenas y fotografías de camiones militares cargando ataúdes en ese país colmaban las redes sociales.

Fueron aplaudidos en el Principado de Andorra y Azerbaiyán. Por vez primera la ayuda alcanzaba a Europa, en los instantes más sensibles del paso de la dolencia por el llamado viejo continente.

Para septiembre de 2020, 43 brigadas estaban activas en 33 países y 2.523 profesionales atendían a pacientes víctimas del letal padecimiento.

En el presente 2021 han retornado al territorio nacional varios grupos luego del trabajo cumplido, con procedencias disímiles entre las que destacan Sudáfrica, México, Panamá, San Vicente y las Granadinas, Belice, entre otras.

Según el Ministerio de Salud Pública de Cuba hasta marzo del presente años, 57 contingentes Henry Reeve habían colaborado en 40 países.

Las expresiones de agradecimiento llegan hoy mediante decenas de llamados para un Premio Nobel de la Paz a estos galenos.

La campaña inició, a propuesta de organizaciones solidarias en Europa, principalmente en Francia, con los movimientos Cuba Linda y Francia Cuba, en el mes de abril de 2020, e inmediatamente recibió el apoyo de fuerzas políticas, de escritores y artistas, legisladores y funcionarios públicos.

Se sumaron ciudadanos mexicanos de diferentes ámbitos de la sociedad, encabezados por la premio Cervantes, Elena Poniatowska. Aunque su cooperación no está movida por la obtención de galardones, las Brigadas Henry Reeve, ostentan el Premio de Salud Pública en Memoria al dr. Lee Jong-Wook, otorgado por la Organización Mundial de la Salud, en mayo de 2017, en reconocimiento a la labor desplegada en el combate al Ébola en África. (PL)

(Fotos: Pixabay)

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*