Globo, Latinoamerica

Los intríngulis de la Revolución Cubana

Cinco años después de la muerte de Fidel Castro, Stephen Wilkinson explica el rol que desempeñó durante la Revolución Cubana, la influencia de José Martí, el suicidio de Eduardo Chibás como catalizador del cambio social y el golpe de Estado de Fulgencio Batista.

 

Stephen Wilkinson. (Foto suministrada por el entrevistado y autorizada para su publicacion).

Juanjo Andrés Cuervo

 

«Fidel Castro se inspiró en los ideales de José Martí», señala el Stephen Wilkinson, profesor de Política y Relaciones Internacionales en la University of Buckingham.

Durante su conversación con The Prisma, analiza la historia de Cuba y habla de los ideales de José Martí, de cómo utilizados por Castro y sus seguidores y por el régimen de Batista para legitimar sus respectivas causas. Tambien habla del rol de Cuba durante la Guerra Fría y su compleja relación con la Unión Soviética, y la actual situación geopolítica de Cuba.

El director del International Institute for the Study of Cuba y editor del International Journal of Cuban Studies señala que «la Revolución de 1959 era un cometido pendiente que tenía que llevarse a cabo».

La relación de fuerzas parecía propicia para el inicio de un movimiento social. Además de las grandes desigualdades que existían en Cuba durante los años 40, definida por Wilkinson como “un prototipo de las actuales sociedades neoliberales,” el papel del Partido Ortodoxo, del que formaba parte Fidel Castro, fue fundamental para instigar el levantamiento popular.

Este partido político pretendía “llevar a cabo las ideas de José Martí.” Su fundador, Eduardo Chibás, era un político popular que tenía un programa de radio que utilizaba para difundir el pensamiento de  Martí y criticar la situación socio política de Cuba.

Durante un programa de radio en 1951, Chibás se disparó, y su fallecimiento unos días después se convirtió en el catalizador de los acontecimientos posteriores. “Esto supuso un gran acto, y tras su muerte, aumentó la popularidad del Partido Ortodoxo.”

Temiendo una victoria del Partido Ortodoxo en las elecciones de 1952, Fulgencio Batista dio un golpe de estado, Castro intentó denunciarlo ante el Tribunal Supremo, “pero los jueces tenían demasiado miedo de Batista, así que el caso fue desestimado.”

Al no poder resolver el problema por medios legales, Castro y sus seguidores atacaron el Cuartel Moncada, una guarnición militar en Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953.

Aunque la ofensiva fracasó y muchos de los compañeros de Castro fueron torturados y asesinados, la llama del cambio social ya se había encendido. Como explica Wilkinson, ese momento “supuso el inicio de la Revolución de 1959.”

La Revolución de 1959 fue un momento decisivo en la historia de Cuba. ¿Cuál fue su origen?

La Revolución Cubana era un cometido pendiente que tenía que llevarse a cabo, y por ello es importante conocer sus precedentes. Es decir, la revolución de 1933 y los acontecimientos de finales del siglo XIX.

Cuando Cuba estaba a punto de derrotar a España en 1898 y obtener su independencia, Estados Unidos intervino en la guerra y ocupó militarmente Cuba. Durante los 4 años posteriores, no abandonaron el país, y sólo lo hicieron cuando Cuba aceptó una constitución que en realidad fue escrita por los norteamericanos.

Cuba. Foto de Ingmar Zahorsky /Flickr.  Creative Commons License.

En 1902, Cuba se convirtió en una República; no obstante, no logró una independencia real, ya que siempre estuvo bajo algún tipo de control por parte de Estados Unidos. A partir de entonces, los negocios norteamericanos se desarrollaron en la isla. Aunque Cuba no era una colonia estadounidense, siempre estuvo a merced de los norteamericanos. En otras palabras, el pueblo cubano nunca estuvo completamente libre de la dominación externa.

Esto explica por qué hay una prisión en Guantánamo, que es parte de este acuerdo impuesto a Cuba en 1902. Las controversias actuales entre las dos naciones son una herencia de aquello, porque Estados Unidos piensa que Cuba les pertenece.

¿Cómo era la situación en Cuba durante la primera mitad del siglo XX?

En los años 40, Cuba era una sociedad muy desigual. Un número muy reducido de personas poseía una gran cantidad de riqueza, mientras que la mayoría de ciudadanos tenía muy pocos recursos y vivía en condiciones pésimas. La situación no era muy diferente a la de las sociedades actuales.

En cierto modo, Cuba era un prototipo de los países neoliberales modernos. Su economía estaba muy privatizada y la asistencia social era escasa. La gente dependía del empleo precario, había pocos puestos de trabajo y la industria azucarera era estacional.

¿Cuándo empezó a cambiar esta situación?

En 1947, Eduardo Chibás fundó el Partido Ortodoxo, basado en llevar a cabo las ideas de José Martí. Era un partido anticorrupción definido explícitamente por su lema: “Vergüenza contra el dinero.” Además, Chibás era un político famoso, tenía un programa de radio y lo utilizaba para difundir sus ideas políticas.

El pueblo cubano comenzó a apoyar masivamente al Partido Ortodoxo, y esta organización política participó en la campaña para las elecciones de 1952.

Durante su programa de radio en 1951, Chibás pronunció un discurso definido por él mismo como su “último aldabonazo.” Explicó que estaban ante la última oportunidad para derrocar a la tiranía, y luego se pegó un tiro. Se desangró y murió en el hospital unos días después.

Esto supuso un gran acto, y tras su muerte, aumentó la popularidad del Partido Ortodoxo. Daba la sensación de que ganaría las elecciones. Para impedir su victoria, Fulgencio Batista dio el golpe de Estado.

¿Qué rol desempeñó Fidel Castro en aquel proceso?

Fidel Castro era un nacionalista proveniente de una familia de clase media alta, pero tenía una gran conciencia social. Estaba inspirado por el héroe independentista del siglo XIX, José Martí, que fue el organizador del primer partido revolucionario de la independencia en Cuba.

Como poeta, periodista y escritor, José Martí dejó un gran legado intelectual y social. Propuso una dimensión de responsabilidad social para exigir que la gente debía vivir de manera digna.

Fidel Castro se inspiró en los ideales de José Martí. Es decir, quería que Cuba siguiese su propio camino de manera independiente, y así crear una sociedad igualitaria. Por ello, se afilió al Partido Ortodoxo, y se convirtió en candidato al Parlamento para el congreso en las elecciones de 1952.

Tras el golpe de Batista, Castro intentó demandarlo ante el Tribunal Supremo. Pero los jueces tenían demasiado miedo de Batista, así que el caso fue desestimado.

Al no conseguir derrocar a Batista por medios legales, comenzó a organizar un movimiento revolucionario. El primer acto fue atacar el Cuartel Moncada, una guarnición militar en Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953.

¿Qué importancia tuvo 1953 para el desarrollo de la historia de Cuba?

Supuso el inicio de la Revolución de 1959. Paradójicamente, en 1953 se conmemoró el centenario de José Martí, y hubo muchas celebraciones en todo el país. El régimen de Batista construyó una estatua gigante suya y la colocó en la ahora llamada Plaza de la Revolución de La Habana. El dictador quería utilizar la imagen de José Martí para legitimar la dictadura.

Antes del ataque al Cuartel Moncada, Castro y sus seguidores escribieron un manifiesto en el que usaron muchas referencias a José Martí. Denunciaron a Batista y a sus partidarios por utilizar la figura de José Martí para mantenerse en el poder y manchar su imagen.

El manifiesto mencionaba que ellos eran la generación del centenario, la gente que iba a honrar el legado de José Martí. La ideología del movimiento castrista giraba en torno a José Martí y esa corriente de pensamiento se mantuvo durante todo el período revolucionario.

Hoy en día, estos ideales están muy arraigados en la sociedad cubana. Todas las escuelas del país tienen un busto de José Martí en su entrada, porque sigue siendo un impulsor de la Revolución Cubana.

Y en este contexto, surgió el Movimiento 26 de Julio.

Finalmente, el ataque al Cuartel Moncada fracasó y muchos de los compañeros de Castro fueron torturados, él pudo escapar y fue juzgado. Durante su defensa en el juicio, pronunció una frase que más tarde dio nombre a su discurso: “La historia me absolverá.”

Este discurso se convirtió en un documento fundacional para el Movimiento 26 de Julio, que convirtió a Fidel Castro en una figura muy popular en Cuba. Él fue capaz de aglutinar a las diferentes clases sociales en un solo movimiento para lograr la transformación del país.

Próxima semana: Cuba y su independencia de Moscú y de Washington.

(Traducido por Juanjo Andrés Cuervo) – Fotos: Pixabay

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