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Revolución

Una revolución puede entenderse como un cambio en la estructura del poder económico de una sociedad, pero, como señala Donald Sassoon en “Revolutions”, esto difícilmente se aplica a la Guerra de Independencia de Estados Unidos.

 

Sean Sheehan

 

Sin embargo, sí sirve para describir el espíritu y la esencia de lo que ocurrió en París en 1871, tal y como deja muy claro Quentin Deluermoz en «The Paris Commune».

Tras la derrota del Segundo Imperio francés a manos de Prusia en enero de 1871, las nuevas elecciones otorgaron la mayoría de los escaños a los monárquicos en la Asamblea Nacional del país.

El nuevo gobierno, receloso de la capital, se trasladó a Versalles y planeó requisar allí los cañones situados en Montmartre, un barrio del norte de París. La resistencia se convirtió en insurrección y la ciudad se autoproclamó oficialmente la Comuna, con setenta y nueve representantes elegidos el 28 de marzo. Duró hasta finales de mayo, cuando el gobierno de Versalles reconquistó la ciudad y llevó a cabo una gran masacre de comuneros.

El impresionante y perspicaz estudio de Deluermoz recoge la ingente cantidad de trabajos académicos y comentarios sobre el suceso. Presenta una perspectiva novedosa que explica, dada su breve duración, la importancia desproporcionada e inspiradora de la Comuna como acontecimiento nacional y mundial. Cambió la forma en que las personas —y no únicamente quienes participaron— entendían la historia y a sí mismas: los comuneros se propusieron desmantelar el Estado existente a medida que «jornaleros, zapateros y empleados administrativos se convertían en recaudadores de impuestos, jefes de policía y agentes de aduanas».

Se han conservado los registros administrativos que muestran cómo se dispusieron a cambiar su mundo al tiempo que lo vigilaban y respetaban las nuevas leyes que se iban introduciendo.

Los detalles de cómo se desarrolla todo esto constituyen una de las partes más interesantes de este estudio.

La parte final del libro analiza el fin de la Comuna, las masacres y los juicios que siguieron, y la necesidad de volver a ella como un momento explosivo que traspasó sus límites históricos.

Sirvió de recuerdo en la Revolución Rusa y en la Revolución Alemana de noviembre de 1918, en Shanghái en 1967, en la Francia de 1968 y en Oaxaca en 2006. Como un espectro, se niega a morir.

El autor de «Revolutions» llega a la misma conclusión sobre revoluciones en general. Sassoon ofrece una visión general de —tal y como reza una definición— los intentos de cambiar las «estructuras estatales y de clase de una sociedad… acompañados y, en parte, llevados a cabo mediante revueltas de clase desde abajo». El libro comienza con la Guerra Civil Inglesa y pasa a la rebelión de los colonos en América antes de analizar las revoluciones francesa, rusa y china; lamentablemente, a las revoluciones de Sudamérica no se les presta la atención que merecen.

Placa Place de La Commune de Paris. Foto Wikimedia Commons. CC-BY-SA-4.0  license.

A pesar de los numerosos fracasos y derrotas de los momentos revolucionarios, el propio capitalismo está expuesto a cambios constantes y, en el proceso de su evolución, siempre queda margen para que la acumulación de problemas genere una chispa que se convierta en una revolución. Cuándo y cómo sucede esto resulta impredecible, pero, como concluye Revolutions, «en un momento imprevisible, el destino (no hay otra palabra) golpea».

“The Paris Commune: A global history, de Quentin Deluermoz, es publicado por Verso. “Revolutions: A new history”, de Donald Sassoon también es publicado por Verso.

(Traducido por Lidia Pintos Medina)

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