Heidegger, pese a su preocupante adhesión al nazismo, es uno de los filósofos más importantes del siglo XX, y una nueva traducción de su texto clásico lo vuelve más accesible que antes para los lectores sin conocimientos de alemán.
Sean Sheehan
Se ha dicho que leer a Heidegger, en alemán o en inglés, es como respirar a través del lodo. Es un comentario propiamente irónico, dado que él quería evitar el lenguaje filosófico tradicional porque pensaba que este oscurecía el corazón de los asuntos importantes. El traductor de la nueva edición, Cyril Welch, se propone volver «Ser y tiempo» más accesible al no emplear el nuevo vocabulario alemán que Heidegger desplegó para muchos de sus términos clave.
El más crucial de estos términos es Dasein –una palabra que ahora es inseparable del pensamiento de Heidegger –, y Welch lo traduce como ‘being there’ y (como otros términos clave) siempre se refiere a él en inglés. Solo usa Dasein en alemán como una de las siete palabras cuyos significados se discuten en un posfacio a la traducción; el término también aparece en el Índice de Temas al final del libro. Además de los recursos para los lectores, hay diferentes tipos de notas a pie de página: las propias notas y anotaciones marginales de Heidegger, así como las anotaciones del traductor.
Los números de página en el margen izquierdo de esta traducción se refieren a los cortes de página de la edición original de 1927 de «Ser y tiempo» y, como también se usan en traducciones anteriores, esto permite seguir las referencias en las diversas guías e introducciones al texto (las más útiles son el «Comentario» de Hubert L. Dreyfus y «La guía Routledge de Ser y tiempo» de Stephen Mulhall).
La gran pregunta que aborda Heidegger es el significado del ser. No se pregunta por la existencia de tal o cual cosa particular, sino por lo que significa la existencia en su sentido más general.
No hay nada abstracto en el ser, aunque su significado pueda parecer evidente por sí mismo. Todos, como dice Heidegger en su introducción, entienden afirmaciones como «El cielo es azul» o «Soy feliz»: esto se debe a que «ya vivimos en una comprensión del ser», pero lo que queda es el enigma que se esconde tras lo que parece tan obvio.
Heidegger se refiere a menudo a nuestro estado de comprensión “siempre ya”, un estado en el que nacemos y somos criados. Esto hace que sea difícil de conceptualizar, pero también ofrece la perspectiva de ser cambiado. Nuestra comprensión es el resultado de la interacción de sujeto y objeto y, a diferencia de gran parte de la filosofía anterior a Heidegger, la verdad de uno de estos términos no está fundamentada en el otro término.
Como humanos tenemos una forma peculiar de ser en el mundo; las cosas tienen significado para nosotros y por eso el mundo es tal y como se nos aparece. El Dasein es un acontecimiento, no una entidad; somos arrojados a él y adoptamos una postura ante él.
«Ser y tiempo», de Martin Heidegger, es publicado por Yale University Press.
(Traducido por Monica del Pilar Uribe Marin) – Fotos: Pixabay











