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La tan esperada nueva novela de China Miéville

En lo que a ficción se refiere, parecía que China Miéville se había retirado —«The Book of Elsewhere», de hace dos años, casi no cuenta—, pero ahora se ha publicado “The Rouse” y la larga espera ha merecido la pena.

 

Sean Sheehan

 

Con casi 1.300 páginas, se trata de una novela extensa, pero el lector paciente se ve ampliamente recompensado a medida que sus distintos elementos empiezan a confluir para dar forma a algo audaz y singular. Los primeros capítulos —sorprendentemente naturalistas para un escritor de ficción extraña como Miéville— narran la historia de una madre soltera en Londres a principios de la década de 1970.

Su difuso desencanto con la vida se hace más acusado en su hijo, Ewan, quien se convierte en un joven cada vez más enigmático con una elección profesional inexplicable. Esta parte del relato concluye abruptamente con una muerte inexplicable y —frente a lo definitivo— el personaje que no muere la siente como «el cero absoluto que subyace a todo» y mientras se esparcen las cenizas de su urna, experimenta «con asombro la disminución de la masa».

La inexplicable muerte desata la ira («si fuera religioso, mataría a Dios con gusto») y a la ausencia de lo que un personaje denomina «cierre al estilo de Hollywood». Esto se acompaña además de un inesperado cambio de lugar y época cuando la historia se traslada a los años cincuenta y a la respuesta del ejército británico al levantamiento contra su dominio colonial en Malaya. La trama se complica con más muertes inexplicables, pero la historia en su conjunto nunca abandona a los personajes de la parte inicial y va y viene entre la metrópoli y el territorio colonizado.

Lo que sucede en Malaya da lugar a un giro narrativo hacia lo paranormal y lo oculto a medida que surgen indicios de extraños sucesos que conducen a la formación de una fuerza especial dentro del ejército británico llamada «Unidad R».

La «R» alude a revenance —el retorno de aquello que no debería volver: los muertos—, y los Uniteers, los miembros de la unidad son aquellos que poseen una percepción extrasensorial de los fenómenos situados más allá del orden racional de las cosas. Esto se relaciona explícitamente con el vocabulario del folclore oscuro en referencia a lo siniestro, pero establece una base materialista las manifestaciones psicoquinéticas que se despiertan. La nomenclatura zozobra ante esto: «es una viscosidad traída a la presencia por el roce de la materia y su alter ego, un choque entre el aquí y el más allá, el ser y el vacío». Este submundo del ex nihilo («surgido de la nada»), nacido de la muerte mas no de los muertos, y de lo que algunos calificarían de sobrenatural, es perseguido por la Unidad R mientras esta —al igual que los lectores de esta novela— lucha por comprender una dimensión a la que no resulta fácil ponerle nombre.

El fantasma de “The Rouse” es el pasado: la historia es el sedimento del libro y las referencias históricas recurrentes no son casuales; esto se vuelve cada vez más evidente a medida que la trama avanza. Llegados a este punto, el lector se encuentra aproximadamente a mitad de la novela: agárrese bien, queda mucho por venir.

“The Rouse”, de China Miéville, es publicado por Picador (Pan Macmillan).

(Traducido por Lidia Pintos Medina) – Fotos: Pixabay

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