Arraigada en las tradiciones musicales de su familia chilena y marcada por su infancia en Essex, la cantante londinense transita entre el español y el inglés en sus 12 temas. «Iroko» llega a las principales plataformas de streaming el 12 de noviembre. Y el 21 será su concierto Londres con Quimantú en Jam in a Jar.

Marwan Nabli
Laura Venegas-Rojas, hija de refugiados latinoamericanos, nació en el Reino Unido y creció entre sus raíces latinoamericanas y su entorno británico.
Su padre, Mauricio Venegas-Astorga, le transmitió un rico legado cultural, rodeándola desde la infancia de cajones, bombos y otros instrumentos tradicionales, así como de las melodías que definen su identidad artística.
También le pasó el mando generacional cuando ella se convirtió en la vocalista principal de Quimantú, el grupo anglo-chileno que él fundó en Londres en 1981.
Los músicos de Quimantú utilizan instrumentos hechos de madera y otros materiales naturales.
El grupo se describe a sí mismo como «los embajadores de la música chilena y latinoamericana en el Reino Unido y Europa», fusionando cientos de estilos folclóricos tradicionales del continente con influencias contemporáneas.
Al alcanzar su madurez artística, Laura Venegas-Rojas emprende el vuelo con el lanzamiento de su primer álbum en solitario, «Iroko», el 12 de noviembre de 2026. Su voz serena y trascendente transporta a los oyentes en un viaje a través de doce temas, que incorporan los rápidos e intrincados ritmos de baile de estilos musicales como el festejo afroperuano y la chacarera argentina.
En su mayor parte en español, recurre a las tradiciones y al espíritu de la canción latinoamericana. Canta sobre figuras imaginarias en contextos históricos reales, como en «Hace falta un guerrillero». Los violines se fusionan maravillosamente, ambientando una narrativa inspirada en la resistencia al dominio español durante la lucha por la independencia de Chile a principios del siglo XIX. La canción evoca a figuras como Manuel Rodríguez, el guerrillero que se convirtió en un símbolo del movimiento independentista.

También canta, con una sinceridad desarmante, en alabanza a quienes ayudaron a construir el Chile que conocemos hoy en «Herminda de la Victoria». A lo largo de este viaje musical, Laura explora la partida y el exilio ya desde el segundo tema del álbum. Esta vez, cantando en inglés, cuenta la historia de unos marineros que zarpan hacia Londres, «en busca de una tormenta en el cielo».
En la más introspectiva «In my life», da voz a su nostalgia en un entorno de jazz-soul que recuerda a Norah Jones. Recuerda lugares que ha visitado con amantes y amigos, pero siente que “estos recuerdos pierden su significado cuando pienso en el amor como algo nuevo”. La ambivalencia de la canción se hace eco de la exploración más amplia que hace el álbum de la identidad, la pertenencia y la relación entre su herencia chilena y su cultura británica, moldeada por haber crecido en Essex.
«Reunir mis dos culturas, mis dos mundos y mis dos idiomas en este álbum ha sido un regalo enorme. Es muy especial poder expresar todas las facetas de lo que soy», dice Laura sobre «Iroko».
Laura cantó en casa con su padre, se formó en Theatretrain, una organización británica de formación en artes escénicas, entre los seis y los 18 años, y actuó en los escenarios del West End como artista joven. Estas experiencias la ayudaron a desarrollar un amor por la música y las artes, así como unas habilidades impresionantes.
En «Fina estampa», ofrece una oda a la música a través de la imagen de un caballero que vive feliz mientras canta.
Laura celebrará el lanzamiento de su álbum con Quimantú en un concierto de presentación en Londres el 21 de noviembre en Jam in a Jar, 599–601 Green Lanes, Harringay Ladder, Londres N8 0RE.
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(Traducido por Camila Marquez) – Fotos: cortesía de Quimantu.












