La ola de acciones delictivas ocurridas en diferentes territorios de la geografía nacional, dejaron muertes y afectaciones en la población. Robos con fuerza, asaltos, ladrones con armas de fuego, atracos a plena luz del día y secuestros, tienen en vilo a la Republica Dominicana.
Edilberto F. Méndez
A tal punto llegó la situación que, según la Asociación de Detallistas de Provisiones del Distrito Nacional, el 30% de dueños de bodegas de barrio fueron víctimas de robo. La cifra asusta.
Por ello las autoridades decidieron trazarse nuevos derroteros tratando de enfrentar el flagelo de la delincuencia.
La Estrategia, cargada de acciones, estudios, propuestas y de todo un poco, presentada en su momento como algo bien armado y de segura eficacia, en la práctica no es la solución.
El ministro de Interior y Policía de República Dominicana, Jesús Vásquez, ya dijo que el Gobierno tomará todas las medidas necesarias pero bajo ninguna circunstancia permitirá a la delincuencia controlar el país.
Esto lo dudan muchos,
La estrategia contra el delito Mi País Seguro arrancó el 5 de junio del año pasado en la barriada Cristo Rey de la provincia Santo Domingo, y pocos meses después se extendió a La Zurza, el ensanche La Fe y La Puya, de Arroyo Hondo, áreas también capitalinas.
En febrero de 2022, en el mismo Cristo Rey, la delincuencia hizo de las suyas, por lo cual entraron en acción las fuerzas del orden. Sin embargo, hoy continúan los asaltos, robo en casas, amordazamiento de propietarios y abusos sexuales.
De ahí que el presidente de la Comisión de Interior y Policía de la Cámara de Diputados, Edwin Mejía, aseguró que “el gobierno falló con la implementación de un plan de seguridad ciudadana, colocando solamente parches en zonas en las cuales la delincuencia predomina”.
También manifestó que el tema de la seguridad debe llevarse al Congreso y fiscalizar los planes, anuncios y recursos hechos e invertidos por el gobierno porque no existen resultados y sí mucho dinero gastado en actividades y asesorías.
Luego de no pocos sucesos, los cuales llegaron hasta los allanamientos de moradas en los edificios de las grandes ciudades que cuentan con seguridad, el Gobierno decidió aplicar otro grupo de acciones en función de disminuir el delito.
Otra estrategia
Recientemente el presidente dominicano, Luis Abinader, y las autoridades policiales dieron a conocer una Estrategia de Patrullaje por Cuadrantes, acompañada de un Sistema de Mando y Control que funciona desde abril, el cual da un panorama ampliado de los delitos.
Abinader ha dicho que uno de los problemas más graves que afecta la delincuencia, es la cantidad de libertades o garantías bajo fianza dadas por los jueces a los sospechosos sometidos a la justicia.
“El 85% de los que cometen crímenes son reincidentes, a quienes la policía somete y los suelta la justicia, los jueces. Debemos cambiar las leyes”, agregó.
Para llevar a cabo la reforma policial, el país necesita entre 7 mil y 9 mil policías adicionales en la calle, de ahí la necesidad de nuevos lugares de entrenamiento para al menos contar con otros tres mil agentes en 2023.
Lo cierto es que el 2022 empezó y cerrará con altos índices de violencia e inseguridad.
Por si fuera poco, diciembre trajo una dura y cuestionada denuncia contra la Policía Nacional por el comisionado ejecutivo de ese órgano, José Vila.
Vila ha denunciado que en la Policía hay una corrupción interna, institucional y sistémica dirigida desde la propia Dirección General hasta el último raso.
(Fotos: Pixabay)











