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El grito y la sonrisa

«My guy», el primero de los relatos de la colección «Hit parade of tears» de Izumi Suzuki, es una historia de amor entre una joven y un extraterrestre.

 

Sean Sheehan

 

Podría resultar demasiado excéntrico para su propio bien, pero el relato es tan convincente como afectivo. No es que el lector tenga que tomárselo en serio a nivel empírico -aunque, ¿por qué no?-, dada su potencia como metáfora de cómo el afecto puede desarrollarse de formas extrañas y hermosas.

Lo que Schonberg quería decir con que el pintor pinta un cuadro en lugar de lo que representa es una forma de entender cómo la audacia de Suzuki reside en la forma de su escritura, en su capacidad para impregnar la narración con lo que no puede ser enunciado, sino sólo representado en el relato. La experiencia emotiva de un amor profundo y duradero que expresa «Mi chico» surge del alejamiento de la historia de la narrativa realista.

En el segundo relato, «La bruja del juicio», una esposa utiliza los poderes mágicos que le confiere un mensajero de tres brujas ancianas para transformar a su mujeriego cónyuge en formas animales al estilo de Circe. Es una historia pícara sobre la venganza con actitud.

Muy diferente es » Oye, es amor psicodélico «, un relato ficticio sobre la imperfección ontológica digno de Žižek, en el que un personaje ve trastocada su línea temporal y realineada la realidad al ser arrojado de un lado a otro de los órdenes temporales del ser.

La oposición de Suzuki a la condición de lo que pasa por vida normal palpita a través de su escritura. Akiko, de diecisiete años, se siente tan desconectada de su madre y del mundo en general que cree que procede de otro planeta.

Como en «Mi chico», el significado no se transmite en la narrativa superficial; los acontecimientos se convierten en una representación estructural de la dislocación, la fractura y la ausencia de verdades redentoras.

En el profundamente perturbador «El caminante», de sólo cinco páginas, el distanciamiento adquiere una dimensión psicótica que mezcla lo pesadillesco con lo cotidiano.

La mujer de «Memoria del agua», quizá el mejor relato de este conjunto, está alienada de sí misma y del resto del mundo, y le cuesta incluso pedir un café en una cafetería. Contemplando la eternidad mientras observa a dos chicas maquillándose, es «El grito» de Munch en palabras. Pero el otro yo del personaje, llamado «Después de ella», se aferra a un marco de comprensión que funciona como mecanismo de supervivencia.

Las dos partes de ella se convierten en una interpretación narrativa de la lucha que hay dentro de cada uno -el grito y la sonrisa- y del reto que supone enfrentarse a lo que queda de la realidad cuando se ve privada de sus estructuras de apoyo y de sus marcos de referencia preestablecidos.

Izumi Suzuki (1949-1986) mezcla fantasía y ciencia ficción con un efecto desconcertante, y sus once relatos de esta colección son comentarios sardónicos y distópicos sobre la lucha por mantener la cordura en un mundo que a menudo no ofrece estímulos para ello.

“Hit parade of tears”, de Izumi Suzuki, ha sido publicado por Verso Books.

 (Traducido por Monica del Pilar Uribe Marin) – Fotos: Pixabay

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