Mientras Donald Trump vuelve a sacar a Estados Unidos del Acuerdo Climático de París de 2015, cuyo objetivo es mantener el calentamiento global por debajo de 1,5C, activistas de ShutTheSystem de toda Gran Bretaña tomaron medidas drásticas contra la industria de los combustibles fósiles cortando los cables de internet de algunas de las mayores aseguradoras del planeta.
Harry Allen
El pasado lunes por la mañana, al llegar a sus oficinas, muchos de los que se desplazaban por la ciudad intentaron conectarse de nuevo a su Wi-Fi, pero sin éxito. Un sabotaje nocturno del Wi-Fi de los mayores proveedores de seguros del mundo paralizó a empresas como Lloyds, AIG y AXA.
Los activistas climáticos de ShutTheSystem llevaron a cabo acciones directas en Londres, Birmingham, Leeds y Sheffield. Disfrazados de ingenieros eléctricos, llevaron a cabo la operación anónima en protesta por la financiación continuada por parte de las aseguradoras de proyectos que agotan los limitados recursos naturales de la Tierra.
Según el grupo, más de 400 corredores de seguros, sindicatos y suscriptores se vieron afectados por los recortes, y un activista de ShutTheSystem añadió: «Si estas poderosas empresas no hacen declaraciones públicas de que dejarán de impulsar la expansión de los combustibles fósiles y de destruir la vida en la Tierra, no nos quedará más remedio que detenerlas nosotros mismos».
Cortes de Wi-Fi en todo el país
Londres, centro neurálgico mundial de los seguros, se enfrentó a importantes problemas debido a los cortes de Wi-Fi. En el edificio de Lloyd’s of London, unas 50 empresas y más de 380 corredores registrados en Lloyd’s sufrieron graves interrupciones, según informa Insurance Times.
El grupo también habló de otros cortes en el edificio Walkie Talkie, en el número 20 de Fenchurch Street, sede de varias aseguradoras clave, como Ascot, Hardy, Kiln y otras, que experimentaron problemas de conectividad que afectaron a las operaciones de varias empresas. Otras oficinas del distrito financiero londinense se vieron supuestamente afectadas, con el 60 de Threadneedle Street, sede de Talbot AIG y la compañía energética alemana RWE, afectadas por cortes de cables activistas.
Del mismo modo, las oficinas de 52 Lime Street y 100 Leadenhall Street, donde operan empresas como WR Berkley, Chaucer y Chubb, también pueden haber sufrido cortes provocados por activistas.
En AXA, cuya oficina situada en el 21 de Queen Street, Leeds, también es conocida por su importante papel en los seguros de las industrias de combustibles fósiles, los supuestos cortes de cables probablemente habrían interrumpido las operaciones diarias. En Birmingham, ShutTheSystem afirma haber interceptado y cortado los cables de la oficina de AIG en el número 60 de Church Street, lo que podría afectar a las comunicaciones y a las tareas cotidianas de tramitación de seguros. Estos incidentes se suman a la creciente lista de grandes aseguradoras afectadas en todo el país.
Los temores climáticos se hacen realidad
Los proveedores de seguros son bien conocidos por aumentar los costes de los seguros tras catástrofes naturales como los incendios forestales que acabamos de ver en Los Ángeles. Del mismo modo, cada vez es más habitual que se deniegue la cobertura de las pólizas de seguros en los lugares más afectados por el cambio climático extremo.
Mientras el planeta se ve azotado por temperaturas récord, que superan con creces el umbral de peligro de 1,5 ºC establecido por los científicos del clima, los proveedores de seguros siguen asegurando a los mayores inversores del mundo en energía de carbón contaminante, fracturación hidráulica en tierra y mar, perforación de los fondos marinos árticos y extracción de gas en la selva amazónica, entre muchos otros.
Grandes bancos como JP Morgan, HSBC y Deutsche Bank son algunos de los mayores beneficiarios de la cobertura y les da la tranquilidad de invertir enormemente en proyectos contaminantes del clima enfocados a obtener beneficios.
ShutTheSystem afirma que sus demandas de cambio se basan en el informe Banking on Climate Chaos publicado el año pasado, y está claro que han tenido cierto éxito en el pasado.
En acciones anteriores presionaron a Probitas, filial de Lloyds, para que denegara la cobertura de seguro a dos grandes proyectos de bombas de carbono en Cumbria y África Oriental. Asimismo, forzaron una reunión con el Consejero Delegado de la aseguradora suiza Zurich, que ahora dirá «no» a la suscripción de nuevos seguros para proyectos de petróleo y gas.
Naturaleza cambiante de protesta climática en Gran Bretaña
A medida que el gobierno laborista toma medidas enérgicas contra el derecho a la protesta, utilizando los nuevos poderes otorgados por la Ley de Orden Público de 2023 presentada por los conservadores, muchos activistas pueden estar recurriendo a actos ocultos de sabotaje para evitar largas penas por delitos aparentemente menores.
El cofundador de Just Stop Oil, Roger Hallam, cumple actualmente una condena de 5 años por «conspiración para causar molestias públicas», y otros 4 activistas le siguen. Estamos asistiendo a un retroceso de los recientes cambios estatutarios.
El activismo anónimo no es nada nuevo, pero las medidas adoptadas por ShutTheSystem para perturbar el funcionamiento habitual del sector de los seguros demuestran que existe una política de tolerancia cero hacia las empresas que no cumplen los objetivos de reducción a cero o no elaboran planes de transición para los asegurados más contaminantes. ShutTheSystem afirma ser un grupo climático clandestino y no violento que busca la acción directa en cuestiones de justicia climática. El grupo pretende cortar el apoyo financiero y basado en seguros a la expansión de los combustibles fósiles y exige un cambio general en la estrategia empresarial y los servicios de inversión para desacelerar el impacto del cambio climático.
En un comunicado de prensa del grupo se afirma: «No nos rendiremos hasta que las compañías de seguros tomen medidas responsables».
(Traducido por Monica del Pilar Uribe Marin) – Fotos: Pixabay











