La primera década del vigésimo primero siglo fue una vindicación de la cultura geek (o nerd) que ha sido adoptado por los contemporáneos y consumistas medios de comunicación.
James Bray
Una predisposición al Internet o a los videojuegos no denota incompetencia social. Ser un fan de la cultura popular es una cosa para celebrar, y vivir abiertamente a través del consumo de los mass media es considerado como un estilo de vida legítimo. Los cómics son una forma de arte establecida y cultura manga que tienen mucho éxito. Además, el súper-nerd inglés, Edgar Wright, películas Hollywoodianas de altos presupuestos. En general, en los últimos años ha existido una oleada del por el nerd. En el contexto del cine, el ascenso del nerd inició con John Hughes en los años ochenta, quien entregó sensibilidades de nerd más profundas y creíbles. Uno podría argumentar que su creación mas conocida, Ferris Bueller, fue el primer uber-geek. Esa nueva sensibilidad realmente se desarrolló en Norteamérica en los años noventa con directores como Kevin Smith y Quentin Tarantino, que combinaron la banalidad cotidiana con la fantasía colectiva de la cultura popular para crear algo nuevo y dinámico.
Los dos directores utilizaron la energía de el frenético pero pasivo consumo de las películas y cómics y los utilizaron para, activamente, producir sus propio medio. Smith y Tarantino se han incorporado completamente a la industria del espectáculo, creando su propio mundo, donde sus fans pueden vivir.
En el Reino Unido, esa nuevo enfoque a la cultura inició con programas como The Adam and Joe Show y Spaced, que celebraron la cultura del dormitorio. Los creadores de esos programas están unidos por su amor común de las películas de George Lucas como Star Wars.
La serie de Star Wars es, como muchos sabemos, considerada casi como de una connotación religiosa. Spaced, el cual es un espacio virtual donde los personajes ven el mundo a través del prisma de los medios de comunicación y la cultura que consumen, devolvió a Star Wars al mundo real, o mas precisamente al Tufnell Park al norte de Londres (el barrio donde se rueda el programa). Dicho show fue un punto importante para la legitimación de la cultura Nerd. El éxito de Spaced marcó el camino para el humor más cáustico de The Office, de Ricky Gervais y Stephen Merchant, o de Peep Show, con David Mitchell y Robert Webb. Richard Gervais, Edgar Wright y Simon Pegg, todos ellos, han desarrollado exitosas carreras en Hollywood.
Después del dormido éxito de Spaced, Pegg, Wright y Nick Frost hicieron las películas Shaun of The Dead y Hot Fuzz, que tuvieron, ambas, mucho éxito. En ellas, Wright y sus amigos reconceptualizan todo que han asimilado de los medios modernos y lo colocan en el contexto de la vida cotidiana inglesa. Las películas son como un collage de la cultura popular dentro del contexto de una adecuada y monótona Inglaterra.
Elo le sirve a Wright, Pegg y Frost como modelo para su cáustico y absurdo sentido.
La ultima película de Edgar Wright, ‘Scott Pilgrim Versus The World’ es su primera producción de Hollywood y su primera película grande sin Frost ni Pegg. Michael Cera, que es el súper-geek de Hollywood interpreta el papel titular.
La película está llena de referencias evocativas a la cultura popular, sobre todo de los cómics, la música india y los videojuegos. Incluso el tema musical de Universal Productions que se escucha al comienzo de la cinta, ha sido vuelta a procesar electrónicamente, de modo que se escucha como un efecto sonoro de Nintendo. Otra escena importante en Scott Pilgrim, Wright alude a un el espacio virtual de Estados Unidos, Seinfeld. Durante una escena entre Scott y su compañero de piso, se escucha brevemente el tema musical de Seinfeld y hay unos fragmentos de risas entre las líneas del dialogo.
Además, Wright utiliza muchos efectos visuales que crean un estilo que corresponde muy bien al cómic que es la inspiración de esa película. Todo eso está muy geek-chic y es obvio que todo el equipo que ha trabajado en Scott Pilgrim ha invertido mucho en el proyecto.
Sin embargo, debido a todo este estilo extravagante, parece que ellos hubieran perdido de vista los fundamentos de la narración. El guión mismo es regular y Scott Pilgrim fue un fracaso en los Estados Unidos, pero en el Reino Unido no le está yendo tan mal. Quizás el éxito está generando complacencia dentro de esos nerds o, quizás, su estilo se esta convirtiendo en la victima de sus propias convenciones. En cualquier caso, parece que el ascenso de los nerds es total y su estilo es hoy verdaderamente parte del establecimiento. La cultura nerd y sus valores son ahora completamente normales.
Por ejemplo, Edgar Wright y Joe Cornish (de Adam y Joe) han escrito el guión para la nueva película de Stephen Spielberg, Tintin. El aumento de la popularidad del nerd va paralelo a la aceptación de algunas características, sobretodo entre hombres, tales como la introversión, la sentimentalidad, la inseguridad y la pasión por diferentes intereses esotéricos.
Nuestra sociedad saturada por los medios de comunicación está, hasta cierto punto, esterilizada con la agresión real y la violencia que, a su vez, ha alentado los grupos más variados de aceptables atributos masculinos.
Se puede decir que en el Siglo XXI el ingenio, el humor, la elocuencia y la sensibilidad de los nerds o geeks son más viables que la arrogancia que ha caracterizado a las jóvenes con éxito de la ultima generación. O quizás, es sencillamente que hoy en día se ha reconocido y aceptado a los nerds como la demografía importante que son.
Esa idea más sofisticada de lo que es ser nerd es ahora un estilo y un ámbito establecidos que ya no padece más devastadoras connotaciones peyorativas.
Respecto a esa cultura, las pocas cosas preocupantes son su anticuada marca de sentimentalidad y su acercamiento a las mujeres, lo que es lo menos cuestionable (ver cualquier película de Judd Apatow). Es interesante que los músculos y la moral absoluta de la masculinidad de la vieja escuela, recientemente aplastó el geekdom 2 a 0 en la taquilla. The Expendables de Sylvester Stallone obtuvo mucho más dinero que Scott Pilgrim contra el mundo en la taquilla. Los geeks ya lo han hecho, esperemos que no estén aturdidos para su ascenso repentino.
(Fotos: Pixabay)











