“Un 31 de agosto de un año que no diré, sucesivos terremotos destruirán Santa Fe…” Francisco Margallo
Armando Orozco Tovar
La Tierra es un animal que se sacude. Es un ser vivo que da vueltas desde el instante en que sabe que existe y que trashuman sobre su humanidad de piedra, unos parásitos como en cualquier ser vivo.
Esta nave sideral es un gran animal desesperado. Pero, ¿qué puede hacer? Saltar, llorar, pedir que se tenga con ella clemencia. Que no la llenen de tantos centros comerciales y garajes universitarios… Pedir que no la atiborren de gente y más gente, de pobres pobladores de una villa loca. La realidad es que la Tierra tiembla sorpresivamente con sacudidas mortales, como lo registran los noticieros.
La gente llega a las ciudades…
¿Cuándo fue la última vez que ocurrió en Bogotá, Colombia? En 1967, cuando había sólo un millón y medio de habitantes.
Primero se trató de una migración de campesinos desplazados por la violencia generada por el enfrentamiento entre los partidos liberal y conservador, y que ocasionó más de trescientas mil víctimas.
Luego vino la segunda oleada de desplazados… Los que fueron empujados por la conflagración que comenzó en el 64, con el ataque a las poblaciones del departamento de; Tolima: Marquetalia, el Pato, Rio Chiquito, Guayabero… todas ellas zonas campesinas denominadas por el dirigente conservador Álvaro Gómez Hurtado, “Repúblicas independientes”.
Eran territorios que no reconocían la soberanía del Estado Colombiano y donde el Ejército no podía entrar. Desde ese 1964 en que se bombardearon esas poblaciones, la gente empezó su exilio a otras ciudades… un verdadero terremoto social, que aun siendo 2016 no acaba. Esa mañana de aquel año yo temblaba debajo de una puerta estuvimos mientras pasaba el “temblor”. Era una manera de protegerme hasta que pasara el desastre que tenía como epicentro el departamento del Huila.
Fue allí donde comenzaron los bombardeos indiscriminados contra la población campesina y que dieron origen a la guerra prolongada de la guerrilla revolucionaria FARC-EP y que fuera filmada por el francés Bruno Müell. Claro, antes hubo otras movidas de tierra en la Sabana de Bogotá.
La más larga fue un sismo de 15 segundos con sucesivas sacudidas, el más fuerte hasta hoy día, aunque hubo otros graves entre 1826 y 1927.
El párroco Francisco Margallo, expresó esa vez que: “Un 31 de agosto de un año que no diré, sucesivos terremotos destruirán Santa Fe…”
Lo cierto es que hoy la Alcaldía de Bogotá, bajo el triste liderazgo de Enrique Peñalosa, debe elaborar paquetes gratis de emergencia, para distribuírselos a toda la población bogotana para que pueda enfrentar otros terremotos, esta vez de la Tierra misma. Ojala se los repartan a todos lo más pronto, en caso de que la profecía del cura Margallo se cumpla y no se trate de una simple broma.
(Fotos: Pixabay)











