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La fuerza indígena en la democracia brasileña

El movimiento indígena termina el 2020 fortalecido en el país más grande de América Latina, donde, de los 210 millones de brasileñas y brasileños, alrededor de 900.000 son indígenas. Empieza una progresiva ocupación de espacios antes exclusivos para la sociedad blanca: democracia, universidades y derechos.

 

Lautaro Actis y Gabriele Viega García*

 

Las elecciones municipales brasileñas serán recordadas por representar un proceso electoral extraordinario, que se dio siendo Brasil el tercer país con mayor número de casos de Covid-19.

La gente salió a las calles buscando reafirmar la democracia que está en riesgo en ese país.

Este compromiso se reflejó en una mayor participación de los pueblos originarios, del movimiento afrobrasileño y de la comunidad LGBTQ+, entre otras minorías. Según Articulation of Indigenous Peoples of Brazil (APIB, la organización más grande que representa a la población originaria del país, de las 2.212 candidaturas de personas que se declaran indígenas, 236 resultaron electas.

Es decir, el 10,7% de los candidatos indígenas tuvieron éxito. Y esos elegidos representan a 71 de las 305 diferentes etnias que existen actualmente en el país.

En cuanto a las candidaturas indígenas, hubo un aumento del 27% respecto a las elecciones de 2016.

Aldea Nova Vida. Foto © Lautaro Actis

Además, mientras las regiones con mayor proporción de población indígena (regiones Norte y Nordeste) mantienen los porcentajes más altos de candidatos indígenas electos (41% y 30%, respectivamente), las que tienen menor presencia de población y cultura indígena (Sur y Sureste) ofrecen un menor porcentaje de candidatos indígenas electos en relación al total (11% y 8%, respectivamente).

Este proceso electoral se da en un contexto de crecientes ataques contra los derechos y territorios indígenas, y en medio de una pandemia de Covid-19, que hasta el momento ha causado la muerte de 880 indígenas y ha contaminado a otros 39.826, de 161 pueblos originarios de Brasil. Dinaman Tuxá es el coordinador ejecutivo de APIB y explica que pese a tener diferentes puntos de vista políticos y a estar afiliados a diferentes partidos, todos los candidatos tienen una agenda común: reanudar la demarcación de los territorios indígenas.

Según Tuxá, ese mayor interés en la política institucional por parte de los pueblos indígenas es el resultado de una ampliación del debate sobre la necesidad de la representación de los pueblos indígenas y la defensa de sus derechos desde dentro de la democracia.

Bismani Huni Kuin, joven líder indígena del estado de Acre. Foto © Lautaro Actis

Por su parte Bismani Huni Kuin, joven líder del pueblo Huni Kuin, del amazónico estado de Acre, tiene su propia mirada del asunto.

Señala que es la “primera vez en la historia que hay tantos parentes (término utilizado entre indígenas para llamar a otro indígena) que quieren tener la oportunidad de demostrar lo que siempre hablamos: la importancia del colectivo, la preservación del medio ambiente, ríos y el apoyo a los parentes también, porque el parente puede entender mejor al parente y saber lo que necesita”.

Y agrega: “Podríamos unirnos y luchar por tener un lugar en estos espacios porque nos facilita el acceso a nuestros derechos, conocer la ley, estar en medio de la política, porque solo combatiremos el racismo y prejuicio estando en el medio, haciéndoles entender mejor nuestra visión como pueblos indígenas”.

Lo cierto es que próximamente 10 de las 5.568 ciudades de Brasil, serán administradas por alcaldes indígenas. Un crecimiento en relación a las elecciones de 2016 cuando solo se eligieron 6 candidatos indígenas a la alcaldía. Además, 4 alcaldes indígenas lograron ser reelegidos.

Uno de ellos es Isaac Piyãko, de la etnia Ashaninka, quien obtuvo el 54% de los votos en la ciudad de Marechal Thaumaturgo en el estado de Acre, en la región norte del país.

También está el Cacique Marquinhos de la etnia Xucuru, quien obtuvo el 51,6% de los votos válidos en el municipio de Pesqueira, en el estado de Pernambuco.

Además de los 10 alcaldes electos, el movimiento indígena tuvo éxito con 215 concejales y 11 vicealcaldes en un total de 127 ciudades.

Foto © Lautaro Actis

La historia de la participación del movimiento indígena en la vida política brasileña inicia en 1968 con la elección de Manoel dos Santos, del pueblo Karipuna, como concejal en la ciudad de Oiapoque, en el estado de Amapá, en la región norte del país. La historia continúa con la elección del Cacique Ângelo Kretã en 1976 como concejal en la ciudad de Mangueirinha, en el estado de Paraná.

Sin embargo, el movimiento tuvo que esperar hasta 1982 para tener un representante en el Congreso Nacional, cuando Mario Juruna, del pueblo Xavante (estado de Mato Grosso), se convirtió en el primer indígena en ser elegido diputado federal. Seis años después, en 1988, se aprueba la nueva Constitución Federal, donde se reconocen los derechos de los pueblos indígenas y tradicionales de Brasil.

En el siglo XXI, la presencia femenina e indígena en el Congreso Nacional comenzó recién en 2018 con la elección de Joenia Wapichana, del pueblo Wapixana, como diputada federal por el estado de Roraima, también en la región norte del país. Ese mismo año, paralelamente, la líder indígena Sônia Guajajara fue la primera indígena en participar en una candidatura a la presidencia de la República.

Piratá Wauja, joven líder del pueblo Wauja, Territorio Indígena Xingu (TIX), en el estado de Mato Grosso, explica que hay indígenas “que votaron por hombres blancos porque aún no conocen lo que significa el trabajo del ayuntamiento.

Aldea Piyulaga, aldea central del pueblo Wauja, en el Território Indígena do Xingu, Mato Grosso. Foto © Lautaro Actis

Y porque piensan que el buen concejal es aquel que regala gaseosa, pollo, café, gasolina a cada uno.

Pero muchos parentes lograron ser electos y es un logro para los pueblos indígenas de Brasil, y podría traer una mejora a los pueblos indígenas”.

* Lautaro Actis y Gabriele Viega Garcia son colaboradores del Instituto Homem Brasileiro (IHB) em Mato Grosso, Brasil.

(Fotos: Lautaro Actis)

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