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Niños en México: sin derechos ni infacia

Tras los cientos de miles de muertes que generó la pandemia del Covid, entre 350.000 y medio millón de niños mexicanos quedaron huérfanos y muchos tuvieron que empezar a trabajar. Este drama lo suman a la explotación laboral, feminicidios y otras violencias que deben enfrentar a diario.

 

Luis Manuel Arce Isaac

 

El número de niños trabajando se incrementó porque empezaron a colaborar con la manutención de la familia ya que 2.1 millones de personas mayores perdieran su empleo hasta finales de 2021, cuando empezaron a recuperarlos. Asi lo confirman la Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) y su presidente, Cuauhtémoc Rivera.

Hay advertencias y acusaciones sobre el trabajo infantil, la pérdida de derechos de esa población, en particular el de ser niños y privarlos de esa condición al someterlos a empleos de sobrevivencia y abandonar sus juegos y estudios.

El Senado de la República admitió en un informe que dos millones de niñas, niños y adolescentes se sumaron a las filas del trabajo infantil debido a la pérdida de empleos de sus padres u orfandad, y a que miles de micro, pequeñas y medianas empresas cerraron a causa de la crisis generada por la pandemia.

Aunque tradicionalmente los niños laboran en el sector agrícola, construcción y el comercio donde son explotados porque se les paga muchísimo menos que a los mayores por un trabajo casi igual, donde más empleos de trabajo infantil se han generado es en la informalidad, coinciden el Senado y la Anpec.

Gabriela Ruiz Serrano, investigadora de la Escuela Nacional de Trabajo Social, ha dicho que cuando los infantes se incorporan a un trabajo por una remuneración económica renuncian a sus derechos fundamentales.”Estamos frente a un fenómeno que podríamos reconocer como una explotación laboral infantil”, advierte.

En México, señala, 7,0% de los más de 31,8 millones de niños y adolescentes de entre cinco y 17 años de edad, que equivalen a 2,2 millones, realizan trabajo en condiciones de riesgo y explotación, datos que corroboró el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en su último informe.

La organización Save the Children México cita datos oficiales según los cuales en 2021 cada día siete niñas o adolescentes fueron asesinadas y 37 sufrieron violencia física, esto sin contar los múltiples casos que no son identificados ni denunciados.

Solamente en el primer trimestre de este año, ya prácticamente sin pandemia, las instituciones de seguridad y prevención social registraron 595 homicidios de niñas y niños y un aumento del 83,52% de reportes de violencia familiar con respecto del año 2015, para un total espeluznante de 233.978 casos.

En cuanto a niñas y adolescentes, la secretaría de seguridad suma la violencia por razones de género, pues se encuentran más vulnerables a vivir agresiones sexuales, inseguridad financiera, abuso emocional, delitos como la explotación sexual y la trata de personas. La máxima expresión de esta violencia de género se encuentra en los feminicidios, señala Save de Children, donde tan solo en 2021 en promedio se cometieron cada mes nueve asesinatos de menores.

Nancy Ramírez, directora de Incidencia Política de Save the Children México, explicó que el 60 por ciento de las niñas, niños y adolescentes no contaba con acceso a la seguridad social.

Adicionalmente, la niñez migrante también es afectada. Durante 2021 llegaron al país 75.500 niños en situación migratoria irregular y en condiciones de inseguridad.

Estas situaciones no solo violan los derechos de ellos, sino que además no les permiten vivir su niñez a plenitud.

El gobierno hace un enorme esfuerzo mediante el otorgamiento de becas mensuales a esos niños para apoyar a las familias de menores ingresos y las distribuye de manera directa para que les llegue en su totalidad, y aplica planes sociales como el de aprendices de algún oficio por lo cual también reciben remuneraciones. (PL)

(Fotos: Pixabay)

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