La decisión de algunos supermercados británicos de racionar los productos frescos ha acaparado mucha atención. Pero el debate sobre los derechos de los trabajadores que recogen estos productos, en España y Marruecos, hace tiempo que debería haberse iniciado.
Los supermercados británicos sufren actualmente escasez de frutas y verduras frescas, desde tomates a pepinos.
Tanto los supermercados como el gobierno afirman que esto se debe al mal tiempo que afecta a los proveedores de regiones exportadoras clave como España y Marruecos.
Esto ha puesto momentáneamente de relieve hasta qué punto los supermercados británicos dependen de estas regiones para abastecer sus estanterías con productos de fuera de temporada durante todo el año. Pero la cuestión de los trabajadores inmigrantes que sostienen el sector agrícola español sigue sin respuesta.
Decenas de miles de trabajadores inmigrantes recogen frutas y hortalizas en el sur de España cada año, y llevan 20 años denunciando abusos prolíficos y generalizados de los derechos de los trabajadores.
¿Cuál es el costo real de los productos fuera de temporada y qué pueden hacer los consumidores británicos al respecto?
¿Qué hay detrás de la escasez?
Desde mediados de febrero de 2023, supermercados como Aldi, Asda, Lidl, Morrisons y Tesco están racionando determinadas frutas y verduras. Los distintos supermercados están racionando diferentes tipos de productos frescos, desde pepinos hasta tomates.
El gobierno británico culpa al «mal tiempo en España y el norte de África, que ha afectado a la producción de hortalizas importadas, actualmente fuera de temporada en el Reino Unido». El Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA) afirma que los proveedores les han comunicado que el motivo de la escasez es «predominantemente el mal tiempo en España y el norte de África, donde se producen».
Sin embargo, algunos comentaristas y proveedores apuntan al Brexit, y destacan cómo otros países europeos que reciben exportaciones de las regiones no están experimentando escasez.
La Federación Española de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas (FEPEX) asegura que «no hay problemas con las exportaciones a otros países de la UE».
Otros factores relacionados con el Brexit que podrían contribuir a la escasez son el descenso de trabajadores migrantes estacionales en el sector agrícola del Reino Unido tras el Brexit, el aumento del aprovisionamiento de productos marroquíes frente a los españoles, e incluso que los exportadores simplemente decidan no volver a trabajar con el Reino Unido.
Escasez evidencia dependencia del RU de mano de obra inmigrante
Por mucho que el mal tiempo y el Brexit tengan la culpa, esta escasez ha dejado claro que las estanterías de los supermercados británicos dependen de los trabajadores del sur de España y Marruecos.
Los invernaderos cubren franjas de terreno en toda la costa sur de España, donde se cultivan por millones productos como tomates, bayas y pimientos que se exportan al Reino Unido y a países europeos.
El Reino Unido importa más fruta y verdura de España que de ningún otro país, y la mayor parte acaba en las estanterías de los supermercados.
Almería y Huelva, regiones exportadoras españolas clave, dependen de la mano de obra inmigrante. Los trabajadores de estos invernaderos proceden de todo el mundo.
La mayoría de los trabajadores de Almería son inmigrantes, de los cuales alrededor del 30% son indocumentados. Se calcula que en Almería hay unos 100.000 trabajadores inmigrantes que cosechan frutas y hortalizas, a menudo con contratos estacionales y de corta duración.
Más de 12.000 personas son contratadas directamente desde Marruecos a Huelva cada año para trabajar en las cosechas, y las mujeres con niños son el principal grupo demográfico objetivo porque son las que más probabilidades tienen de regresar a Marruecos una vez finalizado su contrato.
Pésimas condiciones de trabajo
La situación de los trabajadores agrícolas en el sur de España es de gran explotación.
Los trabajadores afirman que se les han negado los salarios legales, se les ha gritado por ir al baño, se les ha despedido por estar enfermos, se les ha acosado sexualmente y se les ha negado el derecho a sindicarse.
El trabajo forzado en el sector fresero de Huelva ha sido calificado de «rutinario» por un representante de la ONU, y las denuncias de agresiones sexuales y acoso son generalizadas. Algunos trabajan de sol a sol, con sólo 30 minutos de descanso, y no se les paga nada extra por las horas extraordinarias. Muchos han sido despedidos por intentar sindicarse.
Numerosas pruebas demuestran que ni en Almería ni en Huelva se pagan salarios dignos. De hecho, muchos trabajadores denuncian que cobran muy por debajo del salario mínimo, sobre todo los indocumentados.
Los trabajadores llevan más de 20 años denunciando estos problemas, pero ni los gobiernos ni los supermercados han tomado medidas adecuadas para mejorar las condiciones de los trabajadores cuyo trabajo abastece nuestras estanterías.
*Este artículo se publicó por primera vez en el portal de Ethical Consumer. The Prisma colabora con Ethical Consumer con la traducción y republicación de una serie de artículos centrados en los derechos de los trabajadores del sector agrícola del sur de España.
(Traducido por The Prisma – The Multicultural Newspaper) – Fotos: Pixabay











