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La dignidad de los inmigrantes debe ser respetada

Existen 11 millones de indocumentados en Estados Unidos. Y la mayor promesa de la campaña que llevó a Trump nuevamente a la Casa Blanca, fue llevar a cabo la mayor expulsión de extranjeros de la historia. La está cumpliendo, pero sin importarle el respeto a los derechos y a la dignidad de la diáspora.

 

“La dignidad de los migrantes, refugiados y de quienes buscan asilo debe ser respetada, sus derechos deben ser respetados. Esto también reconociendo que cada país tiene derecho a controlar sus fronteras y fijar sus políticas, pero hay estándares que deben respetarse”.

Esas fueron las palabras de Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de Naciones Unidas, quien hizo un llamado a respetar la dignidad de los inmigrantes, que han sido deportados por EE.UU de indocumentados esposados y encadenados. Su posición se dio ante dos episodios que a finales de febrero conmocionaron a dos gobiernos: al de Brasil y al de Colombia.

En el primer caso, el Ministerio brasileño de Relaciones Exteriores pidió explicaciones al gobierno de Trump por lo que llamó “tratamiento degradante” de 88 ciudadanos deportados en ese momento, esposados y encadenados.

Dijo entonces que el Gobierno brasileño consideraba inaceptable que no se respetaran las condiciones acordadas con el Gobierno estadounidense.

Brasil acordó realizar vuelos de repatriación, a partir de 2018, para acortar el tiempo que estos nacionales pasan en los centros de detención estadounidenses, debido a la inmigración irregular y sin posibilidad de apelación.

Con el vuelo en mención, éste hizo un aterrizaje de emergencia en Manaos debido a problemas técnicos, pero las autoridades brasileñas no autorizaron la continuación del vuelo debido al uso de esposas y cadenas, al mal estado de la aeronave y a la protesta de los 88 nacionales a bordo ante el tratamiento indigno recibido. En el caso de Colombia, el presidente Gustavo Petro, desautorizó el ingreso al país de aviones militares con ciudadanos deportados desde EE.UU, para los cuales exigió un trato digno. Tras esto, Donald Trump amenazó con un alza de 25%  a las exportaciones colombianas a Estados Unidos, y añadió que se elevaría a 50% en una semana.

Afortunadamente la crisis se superó pronto. El gobierno colombiano aceptó recibir a sus connacionales, pero el acuerdo incluye aceptarlos en condiciones dignas.

Por su parte, en El  Salvador, se pronunció el secretario general del Partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Manuel “Chino” Flores, que calificó de locura la política estadounidense contra los inmigrantes.

“En Estados Unidos, señaló, no hay salvadoreños ilegales, hay indocumentados. Es una locura lo de Trump, pues es un país de inmigrantes”, dijo. Además, criticando la actitud del presidente del país, Nayib Bukele, Flores manifestó que su partido se opone a que el país sea receptor de delincuentes. “Nosotros no somos patio trasero, ni botadero de basura de nadie. (…) Pedimos dignidad, y le pedimos a nuestro presidente exigir respeto”. Por su parte, el mismo Papa Francisco se ha pronunciado expresando su desacuerdo “con cualquier medida que identifique tácita o explícitamente la situación ilegal de algunos migrantes con la criminalidad”,

El pontífice ha dicho que “el acto de deportar a personas, que en muchos casos han abandonado su propia tierra por razones de extrema pobreza, inseguridad, explotación, persecución o grave deterioro del medio ambiente, lesiona la dignidad de muchos hombres y mujeres, y de familias enteras”.

Tales acciones colocan a esos migrantes “en un estado de particular vulnerabilidad e indefensión”. “Un auténtico Estado de derecho – dijo – se verifica precisamente en el trato digno que merecen todas las personas, especialmente los más pobres y marginados”. PL

(Fotos: Pixabay)

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