Globo, Los nuestros, Migrantes, Multicultura, Reino Unido

Latinoamericanos deben integrarse a la sociedad británica

La directora de este  festival, Landa Acevedo-Scott, abrió las puertas de su vida personal y profesional para The Prisma y sus lectores, y en ella nos cuentó su experiencia como inmigrante. (Memorias de The Prisma)

 

Landa Acevedo-Scott

Ivan Gunchev

 

Me encuentro con Landa en el mercado de Brixton, un lugar vivo y multicultural, un escenario muy apropiado para  la entrevista que nos convoca. Nos sentamos a tomarnos una taza de café en un lugar pintoresco, punto de encuentro y mezcla de múltiples culturas. Suena reggae.

Pero, ¿quién es Landa Acevedo-Scott?

Colombiana. Lleva más tiempo en el Reino Unido que en su país natal pero se considera muy colombiana. Apasionada de la cultura y del poder de la cultura en términos de lo que ésta puede hacer para generar y cambiar percepciones y actitudes, para educar y enriquecer a las personas. Apasionada por la gente. Le encanta reunir a la gente y eso le empujó a organizar Colombiage. Pero ante todo, madre y esposa. Tiene una hija y está esperando a su primer hijo. Está en la recta final de su embarazo. Le miro a los ojos, unos ojos oscuros y profundos, y puedo decir que está feliz, cansada, pero feliz.

Su historia personal empieza en Colombia donde vivió durante los primeros doce años de su vida. Considera que fueron años muy formadores e importantes y los tiene muy presentes. Después llegó a Londres junto a su familia.

Aquí realizó sus estudios secundarios y universitarios, incluyendo  dos estancias de un año en Francia y España. Después se dedicó a viajar, otra de sus grandes pasiones.

Pese a que la intención inicial de su familia era quedarse solamente un par de años, resultó que la vida tenía otros planes para ellos. Y así empezó todo.

Mirando hacia atrás, ¿cómo valora su experiencia como inmigrante?

Muy positiva. Londres en esa época acogía muy bien a la comunidad de inmigrantes,  fueran de donde fueran. Desde un principio tuve muchas oportunidades, las mismas oportunidades que los chicos y chicas de acá. Teniendo en cuenta mi temprana edad, mi adaptación fue muy forzada e inconsciente, pero positiva. Afortunadamente, nunca noté algún rechazo hacia mí o mi origen. Inglaterra me acogió de una forma muy bonita y muy pura.

¿Le ayudó a adaptarse el hecho de que era muy joven entonces?

Claro, la adaptación para un niño es mucho más fácil que para una persona mayor. Factores como el idioma, por ejemplo, pueden afectar más a una persona adulta que a un adolescente. Sin ir más lejos, yo en seis meses ya me defendía con el inglés; no era perfecto y andaba con mi diccionario a todas partes, pero no supuso una barrera difícil de superar. A mis padres les costó más. Este proceso de adaptación supuso  para mí una experiencia enriquecedora e importante en la formación y evolución de mi carácter.

¿Qué piensa de la multiculturalidad en Inglaterra y, en especial, en Londres?

Londres es muy particular. Inglaterra es una cosa y Londres es otra. El  ambiente multicultural me parece fascinante. Cuando se encuentran, se cruzan y se mezclan tantas culturas, debemos tratar de extraer lo máximo, además de aprender y enriquecernos de nuevos valores y percepciones. Aprendí más durante los años que viajé y me encontré con nuevas personas y tradiciones, que en la propia universidad.

¿Qué piensa de la integración de la comunidad latinoamericana al entorno londinense?

Desde mi propio punto de vista y mis experiencias durante estos años, está bien, pero podría ser mejor. Creo que los brasileños y los mexicanos son los que más se han integrado. Los colombianos están llegando. Y nos gustaría pensar que Colombiage ha participado de forma activa y está ayudando en ese proceso de adaptación e integración. Si digo que podría ser mejor es porque no veo a la gente, que trabaja en sus restaurantes, carnicerías u otros negocios, tan integrada al tema cultural, por ejemplo. Aquí es donde Colombiage trabaja y lo seguirá haciendo para amenizar y mejorar el proceso.

Su experiencia como inmigrante ha sido  positiva, pero hay otras menos agradables, con historias de miseria, sufrimiento y aislamiento social…

Creo que el tema de la inmigración es amplio y complejo. La mayor parte de los extranjeros vienen para buscar una vida mejor, nuevas oportunidades, otros están en exilio. Están también los que vienen a trabajar muy duro con el fin de enviar dinero a su familia.  Conozco a una persona que trabaja en el mercado de Brixton que lleva 3-4 años sin ver a los suyos.

Entonces, ¿no siempre vale la pena?

Lo que ganas por un lado lo pierdes por el otro. Creo que a veces, el sacrificio personal simplemente no vale la pena. Tristemente hay muchos casos en los que el afán de tener una mejor vida deja secuelas y cicatrices imborrables para siempre.

¿Qué opina de la acogida y el trato por parte de la sociedad británica?

Creo que debe haber un compromiso por los dos lados. Los latinoamericanos aquí deben hacer todo lo posible por integrarse a la sociedad británica, no solo para ser aceptados, sino que también para que se sientan valorados en lo que hacen.

Muchas veces, los inmigrantes prefieren aislarse junto a los de su comunidad, creando grupos apartados dentro de la sociedad. Esto crea problemas de integración y comunicación. Hay gente que lleva años aquí y ni siquiera habla inglés. Hay que trabajar para mejorar el intercambio en todos los niveles – personal, profesional, intercultural. Si fuese así, creo que los británicos se abrirían más hacia los extranjeros y valorarían más sus costumbres y tradiciones.

Como directora de una organización cultural, ¿cree que el mundo del arte, la música y la literatura tiene que comprometerse más y debe estar más vinculado a las luchas anti-deportación?

Creo que es complejo para una organización cultural e independiente meterse en temas políticos. Lo que hacemos en Colombiage es dar voz a la gente que tiene talento y cosas por decir. De allí puede surgir el debate y el llamamiento a la conciencia de cada uno, acerca de qué es lo que pasa en este mundo que le rodea. Nuestro papel, más bien, es abrir la puerta a ese talento. Empezar a tomar lados dentro de la política es un tema peligroso ya que te etiqueta y te condiciona.

¿Qué piensa sobre el sistema de puntos para el visado de artistas no pertenecientes a la UE, implementado por el gobierno británico?

El tema de los visados siempre ha sido complicado para Colombiage. Afortunadamente, hemos tenido el apoyo de la embajada de Colombia, que nos han ayudado en varias ocasiones con este asunto. La legislación cambia constantemente y hace los trámites muy complicados.

Personalmente, siempre estoy nerviosa hasta el final, por la posible denegación y lo que supone para nuestra organización y los artistas. Aunque no conozco los motivos concretos detrás de estas medidas, supongo que se debe a ciertos abusos que se han producido. Al final acaban pagando justos por pecadores. A nosotros nos complica la vida muchísimo y puede suponer la pérdida del dinero de unos billetes de avión que hemos comprado para un artista. Nos pasó en 2008, con Bomba Estéreo, donde por problemas  y demoras en la expedición del visado tuvimos que comprar pasajes nuevos.

¿Cómo surgió la idea de Colombiage?

La idea surgió durante mi trabajo en el Barbican Centre. En ese momento, mi rol era más comercial, pero intentaba aplicar mis conocimientos de negocios al mundo de la cultura. Fue entonces que estuve involucrada en un proyecto brasileño llamado Tropicália, basado en el movimiento musical tropicalista de los años 60 en Brasil, liderado por Gilberto Gil y Caetano Veloso. Fue uno de los festivales más grandes y más bonitos que se han hecho en Inglaterra. Había música, teatro, danza, cine, charlas durante tres meses.

Es decir, ¿Tropicália tuvo un impacto directo sobre Colombiage?

Así es. A raíz de mi participación en Tropicália, decidí hacer algo parecido con Colombia. Quería reconectar con mis raíces, las cuales nunca abandoné expresamente, pero de las cuales, por circunstancias de la vida, me había alejado durante un tiempo.

Me inspiró también el hecho de que Tropicália supuso mucho para los brasileños a nivel de integración aquí en Inglaterra.

¿Y por qué Colombiage?

El nombre salió de la unión de las palabras Colombia y collage. Soy muy fan de los collages. Me encanta hacerlos en mi tiempo libre y me fascina la idea de mezclar elementos, formas y texturas. Es lo que hace Colombiage, junta la música, la literatura y el cine, de una forma más o menos  ordenada, y da la oportunidad a cada persona de extraer de ello lo que le plazca y vea conveniente. Es un collage de disciplinas artísticas, de culturas y, también, de audiencias.

¿Hacia dónde va Colombiage?

¡Muy lejos! El festival está cambiando e innovando todo el tiempo. Por un lado, nos debemos adaptar a un entorno económico no muy amigable con el mundo del arte. Por el otro lado, queremos innovar y proponer nuevos temas y alternativas a la gente que nos sigue.

Hemos pasado de ser un festival de un día en 2007, a dispersar nuestros eventos a lo largo de un par de meses en 2010. Experimentamos constantemente para ver qué formato puede funcionar y para satisfacer las necesidades de nuestro público.

Hemos evolucionado hacia el camino de tener una presencia más activa durante el año y no solamente una vez al año. El resultado está siendo positivo – hay audiencia para esos eventos y es bueno darle alternativas y no que todo esté al mismo tiempo y bajo el mismo techo.

¿Es difícil encontrar patrocinadores y gente que quiera invertir en cultura?

Muy difícil. Desgraciadamente, muchas iniciativas buenísimas han sucumbido debido a la falta de dinero. El Arts Council está recortando presupuestos todo el tiempo, y en el mundo de las empresas privadas lo primero que reducen son los presupuestos para mercadeo y patrocinios. Así, cada vez tenemos que ser más creativos a la hora de encontrar fondos para no tener que reducir la calidad o dejar de existir. El año pasado, Manu Chao nos ayudó a hacer un concierto benéfico y recaudamos fondos para hacer posible el festival este año. Aprovecho este espacio para agradecerle que creyera en nosotros y nos prestara todo su apoyo para nuestra causa.

¿A dónde van los ingresos del festival?

Nosotros somos un festival sin ánimo de lucro y sin objetivos comerciales. Nuestra única meta es abrir puertas a los artistas y el talento colombiano. Todos somos voluntarios. Como se suele decir, trabajamos por “amor al arte” y por amor a nuestro país y nuestra gente.

¿Cuál es el siguiente evento organizado por Colombiage?

El primer evento de 2011 fue la actuación de Bomba Estéreo en el Barbican Blaze Festival el 29 de julio. En este caso, hemos juntado fuerzas con “Como No” para hacer posible esta actuación.

Tenemos planeados uno o dos eventos más que se encuentran en fase de construcción y, seguramente, estarán relacionados con la literatura y las artes visuales.

¿Un mensaje de agradecimiento a alguien en particular?

En general, me encantaría dar las gracias a mi equipo – esos voluntarios con muchas ganas, inspiración y determinación –  que hace posible la existencia de Colombiage. Me gustaría, también, agradecer particularmente la ayuda de Laura y Daniel, ya que nos dejan esta semana. Durante los últimos años han aportado muchísimo al festival y quiero desearles que tengan mucha suerte en sus futuras iniciativas. Finalmente también quiero dar las gracias a los artistas que se han involucrado con nosotros y a nuestra fiel audiencia,  ya que sin ellos esto no existiría. (Memorias de The Prisma)

(Fotos facilitadas por la entrevistada y autorizadas para su publicación)

Share it / Compartir:

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*