La responsabilidad jurídica y moral internacional hacia Palestina no debe limitarse a describir el estado de catástrofe, la destrucción, el agravamiento de la catástrofe humanitaria y el cambio de la realidad geográfica y demográfica por la fuerza de la ocupación. Debe ir más allá y adoptar las medidas necesarias impuestas por el derecho internacional para proteger a los palestinos.
Así lo ha expresado el Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados ante la tibia reacción internacional ante el reinicio de la agresión y del bloqueo aplicado por Israel contra la Franja de Gaza, donde se reportan más de 50 mil muertos desde octubre de 2023.
En su comunicado, la Cancillería afirma que “sigue con profunda preocupación las reacciones internacionales y de la ONU a la reanudación por parte de las fuerzas de ocupación israelíes de la guerra de genocidio, desplazamiento y anexión”.
Las acciones globales para finalizar el bloqueo no están a la altura del sufrimiento y el dolor de nuestro pueblo y de las familias palestinas, que viven en un ciclo de asesinatos deliberados, desplazamientos forzados y migración, subraya el texto.
Asimismo, ha condenó los ataques israelíes y su uso del hambre, la sed y la privación de tratamiento médico como armas de guerra. La Cancillería pidió a sus embajadas y misiones en el exterior intensificar la campaña diplomática, ante lo que calificó de guerra de genocidio.
Es necesario aumentar las acciones para exponer los crímenes y los planes israelíes, además de movilizar un frente internacional más amplio para presionar al gobierno de Benjamin Netanyahu con el fin de obligarlo a detener sus ataques, expresó.
Igualmente, ha denunciado los planes israelíes para desplazar a la población de la Franja de Gaza y anexarse ese territorio y partes de la ocupada Cisjordania, y ha criticado “la escalada de los crímenes y violaciones” cometidas por las fuerzas de seguridad de ese país. También acusó al gobierno de Benjamin Netanyahu de extender la agresión y prolongar la guerra. Las demoliciones y los desalojos que tienen lugar en la ciudad de Rafah, sur de Gaza, así como las demoliciones de viviendas en las urbes cisjordanas de Jenin y Tulkarem son evidencias condenatorias de los planes expansionistas israelíes. Además están los asesinatos extrajudiciales, arrestos y cambios demográficos forzados en los territorios palestinos.
“La falta de responsabilidad internacional de Israel, como potencia ocupante, alientan a sus autoridades de esa nación a continuar la implementación de sus planes coloniales y expansionistas”, subrayó.
Señaló que esas acciones socavan las posibilidades de implementar la solución de dos Estados y conducirán a una mayor escalada e inestabilidad en Oriente Medio. PL
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