Al 32% de los adultos de todas las familias inmigrantes les preocupa que ellos, un familiar o un amigo íntimo sean deportados. En las familias de estatus mixto, este porcentaje es 58%. Como nunca antes los inmigrantes documentados e indocumentados que residen en Estados Unidos sienten permanente temor de asumir sus actividades cotidianas.
“El 60% en las familias de estatus mixto se preocuparon ‘mucho’ o ‘algo’ por participar en actividades esenciales en sus comunidades, porque no quieren llamar la atención sobre su estatus o el estatus migratorio de un miembro de su familia”, indicó un reporte de Urban Institute.
El reporte dice que “La nueva administración federal ha dado una prioridad agresiva a la aplicación de las leyes de inmigración, incluida la retirada de las directrices que limitan la aplicación de las leyes en «lugares sensibles» (también conocidos como «zonas protegidas»), como escuelas, lugares de culto y centros de atención sanitaria.” “Centrarse en las comunidades de inmigrantes con amenazas de aplicación generalizada de la ley tendrá diversas consecuencias para el bienestar y la seguridad de las familias inmigrantes y las comunidades en las que viven”, agrega.
El miedo se extiende a actividades como ir a una cita médica, visitar a alguien en un hospital, asistir al trabajo, enviar a los niños a la escuela o a la guardería, hablar con la policía, manejar el auto, incluso atender servicios religiosos o comunitarios.
De acuerdo con el estudio, el 16% de las familias con algún tipo de inmigrante expresó temor, el cual aumentó al 26% entre quienes tienen a alguien con Green Card (permiso de residencia permanente) o ciudadanía por naturalización y el 60% entre las familias mixtas.
La encuesta es la primera que se realiza luego del triunfo de Trump en las elecciones del pasado año, en particular en la comunidad inmigrante con personas indocumentadas.
Dulce González, una de las autoras del reporte, advirtió que se están “observando que los efectos son mucho más amplios de lo que se esperaba”. Mucha gente -subrayó- puede pensar que esto es algo que solamente afecta a las personas indocumentadas o a las personas con familiares de estatus mixto. “Y eso no es el caso en lo que encontramos en nuestra encuesta”, añadió.
Las actuales políticas migratorias de la Administración Trump preocupan a todas las familias, sin importar el tipo de inmigrante que las integran, o sea, aquellos con una Green Card o incluso la ciudadanía por naturalización, destacó González.
Si bien el nivel de preocupación es más alto en las familias con estatus mixto, las familias que tienen ciudadanos estadounidenses o que tienen familiares con la tarjeta verde, también se ven afectados y tienen estas preocupaciones.
De momento Estados Unidos suspendió el procesamiento de ‘Green Cards’ para refugiados y solicitantes de asilo, lo que podría aumentar significativamente los tiempos de espera para miles de solicitantes que buscan la residencia permanente, cuando otras vías legales para entrar al país son eliminadas. El mandatario republicano prometió hacer las mayores deportaciones de la historia enfocado en los migrantes irregulares con un historial criminal. Sin embargo, la desconfianza crece ante la posibilidad de que cualquier inmigrante sea susceptible a las agresivas medidas de esta administración.
(Fotos: Pixabay)











