Laura* es una mujer de 37 años que ha vivido en Londres desde 2003. “Mi vida española parece que ha pasado en otra vida” dice bromeando, como ella suele hacer.
Fernando Marin
Su familia la llama ‘la británica de la familia’ y ahora puede decir que forma parte de una nueva cultura
Ella nació en Madrid, y vivió toda su juventud en el popular barrio de Salamanca, en el corazón de la Ciudad.
«Es difícil explicar cómo te sientes allí. Nunca olvidaré el olor a rosas de sus calles y el sol entrando a través de las ventanas por todas las partes de mi casa», explica Laura con nostalgia.
Sin embargo, a la edad de 25 años decidió cruzar una gran línea para vivir con quien es hoy su actual marido, un nigeriano que al principio de su relación no fue aceptado por la familia de Laura.
“Conocí a Abul en la costa sur de España, intentando venderme una colección de collares, en ese momento nunca imaginaría que sería la persona más importante de toda mi vida”, dice con orgullo.
Él no era un inmigrante como muchos de los que se advierten en las calles, comenzando nuevamente sus vidas.
No. Abul nació en Nigeria pero ha vivido toda su vida en Londres con sus padres. Estaba bromeando con un amigo que había comprado una buena cantidad de collares (todo por un euro) para una fiesta que tenían esa noche en su hotel. De pronto Abul se fijó en Laura, entabló conversación con ella y al final fue invitada a la fiesta.
Desde entonces decidió mantenerse en contacto.
“Cuando decidí mudarme a Londres una cantidad de inseguridades y miedos vinieron a mi cabeza y me dijeron que no iba a ser capaz de hacerlo, pero los sentimientos por Abul eran mucho más fuertes”.
Laura se mudó sin el permiso de su familia y llegó a la capital sin inglés y sin idea de qué hacer.
La familia de su novio le ayudó bastante y consiguieron que encontrara su primer trabajo como asistente en una cafetería.
Después de un año su propia familia vino a visitarla. Todo volvió a la normalidad pues entendieron que era feliz. Ahora Laura, siempre que puede, viaja a Madrid para pasar tiempo con ella.
Actualmente, ambos llevan juntos una empresa propia de catering y se sienten muy orgullosos de ello.
*Nombre ficticio, hechos reales.
(Fotos: Pixabay)











