Lejos de Ecuador, miles de migrantes han construido una nueva vida en Reino Unido marcada por el esfuerzo y la adaptación. Aunque cada vez más organizados e integrados, muchos siguen desempeñando trabajos de baja cualificación mientras afrontan abusos laborales y altos costes de vida.
Raúl Sánchez ¿forma parte de una de las comunidades latinas más pequeñas asentadas en el Reino Unido. La ‘Office for National Statistics’ estimaba en 2010 que en Inglaterra eran entre 7.000 y 10.000 las personas nacidas en Ecuador.
Nada que ver con las cifras ofrecidas por la Embajada, elevadas hasta los 70.000 individuos.
Ecuador es un país de grandes cifras. Se considera el territorio con mayor densidad poblacional de Suramérica, su economía crece a ritmo acelerado y en sus paisajes se caracterizan por la abundancia de ríos y volcanes.
Una realidad que se refleja en el carácter abierto de unos inmigrantes que han alcanzado la capital británica con objetivos laborales.
Nuestro protagonista ha encontrado un nuevo estilo de vida lejos de sus orígenes y narran su visión de la vida en Londres a The Prisma.
Empleados del sector limpieza
Hasta un 50% de los ecuatorianos que viven en Inglaterra trabajan en el sector de la limpieza y en ocupaciones poco calificadas. Raúl comenta que “ningún trabajo es denigrante, mientras sea legal. Yo soy un profesional en mi país pero aquí trabajo como limpiador y en la hostelería”. “Hay personas sin escrúpulos que se aprovechan de tu situación de recién llegado. Trabajas, pero a cambio de un salario muy bajo. Pero si no tienes otra cosa, tienes que aceptarlo. La ciudad es muy cara y tienes que ganar dinero como sea. Muchas trabajos son por 6,50 libras la hora”.
Este ecuatoriano que abandonó su tierra natal hace diez años ha visto como la ayuda al inmigrante ha evolucionando con el tiempo. “Antes estaba la embajada y el consulado, pero no asociaciones o instituciones como la Secretaría Nacional del Migrante que ofrece un lugar de encuentro para compartir experiencias, conocimientos, reforzar nuestra cultura y colabora con nuestra integración en la sociedad británica”.
Sánchez añade que la comunidad de la que forma parte ha mejorado mucho en temas de integración “aunque no estemos al cien por cien”, confiesa.
Es partidario de evaluar el nivel de inglés de los inmigrantes para obtener la nacionalidad británica. “Es algo bueno, de esta forma se evitarían estafas que muchos intermediarios comenten. Muchas personas pagan grandes sumas económicas por venir aquí, son engañadas, algunas no llegan e incluso pierden la vida por el camino”.
Estamos integrados
Entre otros de los datos que ha saltado a la opinión pública recientemente es el aumento del racismo en la sociedad británica. Comenta que la comunidad ecuatoriana no ha sido víctima de ningún suceso relacionado con la discriminación.
“El aumento de ecuatorianos en el Inglaterra nos hace más fuerte, a la organización y a la comunidad, aumenta nuestra visibilidad, y eso se traduce en más fuerza para ayudar a los recién llegados”, comenta el coordinador de comunicación de la organización.
Además dice conocer más casos de racismo que han sufrido amigos y familiares en España que en Gran Bretaña, aunque matiza que no han sido propiciados por los propios españoles, sino por otros grupos de inmigrantes.
“Eso que los inmigrantes quitamos el trabajo a los británicos es falso. La inmigración es necesaria para el desarrollo de una ciudad como Londres. ¿Cuántos británicos se levantarían a la madrugada para limpiar las calles? Eso lo hacemos la gente de fuera”.
Preguntado sobre el carácter de la sociedad inglesa confiesa entre risas que son muy serios. “El día 31 Londres parece que estén celebrando una fiesta de difuntos cuando en Sudamérica es una de las festividades más importantes, termina el año”.
Aunque miles de kilómetros separen Gran Bretaña de Ecuador, la música y las tradiciones del país suramericano suenan cada vez más por las calles de la ciudad, una realidad de una comunidad que tiene su lugar en la ciudad multicultural.
*Nombre ficticio, historia real.
(Fotos: Pixabay)











