Mientras en Ecuador vuelve a abrir la puerta a una mayor injerencia de Estados Unidos, en otras naciones de la región se han cuestionado los efectos negativos de este tipo de acuerdos militares.
El debate sobre la posible instalación de bases militares extranjeras en Ecuador genera hoy preocupaciones en medio de la campaña electoral y los recientes encuentros del presidente Daniel Noboa con autoridades de Estados Unidos.
La discusión sobre los efectos de una mayor presencia militar estadounidense en el país y su impacto en la soberanía nacional tomó fuerza recientemente luego de que la cadena CNN publicara que existen planes para construir una instalación de ese tipo en la ciudad de Manta.
De acuerdo con el medio, existen planos que muestran que el Ministerio de Defensa de Ecuador firmó recientemente un acuerdo con la autoridad portuaria de Manta para construir un muelle de 150 metros y ampliar el puerto existente en más de 700 metros cuadrados.
En conversación con Prensa Latina, el profesor universitario y analista político Dax Toscano advirtió sobre las implicaciones de una estrategia que viola los principios constitucionales que prohíben la instalación de bases militares extranjeras en Ecuador.
De hecho, la Asamblea Nacional (Parlamento) tramita una propuesta de reforma constitucional propuesta por Noboa para permitir el emplazamiento de las tropas foráneas, pero aún no ha sido aprobada ni ha pasado por el referéndum correspondiente.
Toscano cuestionó el papel del mandatario, a quien calificó como un facilitador de los intereses geopolíticos de Washington en la región.
Recordó que figuras como Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, han manifestado abiertamente el interés estadounidense en los recursos naturales de América Latina. En este contexto, denunció que la presencia militar extranjera en el país no responde a la seguridad nacional, como quiere hacer ver el actual Gobierno ecuatoriano, sino a los intereses estratégicos de Estados Unidos.
“Tenemos una presencia descarada de soldados estadounidenses haciendo vigilancia dentro de las calles de nuestro país, así como militares ecuatorianos que portan la bandera de los Estados Unidos en sus uniformes”, afirmó Toscano.
El académico también alertó sobre las consecuencias que históricamente han tenido las bases militares estadounidenses en otros países, como el incremento del tráfico de drogas y las violaciones a los derechos humanos en territorios con presencia de tropas norteamericanas.
En su opinión, la instalación de bases en Ecuador podría derivar en una pérdida de soberanía y en un mayor sometimiento a políticas extranjeras.
Si bien admite que existen tropas del Pentágono en estas tierras andinas e incluso en el territorio insular de las Galápagos, señaló que hay otro tipo de bases llamadas nenúfares o 2.0. Esa modalidad, explica, implica sobrevuelos del espacio aéreo haciendo tareas de inteligencia al servicio de los Estados Unidos o soldados que no están fijos, sino establecidos durante una temporada breve.
(Fotos: Pixabay)











