Migrantes, Multicultura

El costo oculto de las reformas migratorias del R.U.

La salud mental emerge como una víctima silenciosa del endurecimiento de las normas de inmigración en el R.U. No sólo están modificando las vías legales: también están agravando la tensión psicológica en la diáspora. Los expertos advierten que el aumento de los gastos y la creciente inseguridad podrían empeorar el bienestar de las comunidades latinoamericanas en Gran Bretaña. Series The Prisma: “Fronteras y vidas en el R.U”.

 

Pablo Muñoz

 

El papa Francisco describió a los inmigrantes como personas que “comparten un deseo legítimo de conocer y poseer, pero, sobre todo, de ser más”. Los inmigrantes deben superar las complejidades de aprender un idioma que no es el suyo, intentar integrarse en una cultura ajena a la propia y trata de salir adelante en la soledad de quien se encuentra lejos de todo aquello que es sinónimo de seguridad: su hogar, su familia, su propia identidad.

Las situaciones límite a las que se enfrentan los inmigrantes pueden agravarse aún más si sus garantías de seguridad jurídica se ven mermadas en el país de acogida. Esto es precisamente lo que la Declaración de Cambios en las normas de inmigración (HC 1691) de marzo de 2026 está provocando a los inmigrantes latinoamericanos en el Reino Unido, ya que dichas medidas incrementan las tasas de los visados, endurecen los controles laborales y elevan los requisitos para obtener la residencia permanente.

Estos cambios pueden contribuir a los problemas de salud mental a los que se enfrentan los migrantes latinoamericanos en el Reino Unido. The Prisma se puso en contacto con Nancy Liscano, especialista en salud mental nacida en Colombia, para explicar cómo estos cambios pueden afectar a los migrantes en situaciones de angustia. Lleva más de 20 años de experiencia en el sector y es doctora en psicología y fundadora y directora de Voades UK, una organización dedicada a la intervención en crisis, el apoyo emocional y la provisión de recursos de salud mental, a inmigrantes que sufren aislamiento o angustia emocional.

Desde el inicio de la conversación, su postura es firme. Enterarse de estos cambios le causa un profundo dolor. Liscano menciona en primer lugar que los inmigrantes han decidido emigrar por sí mismos o se han visto obligados a hacerlo por las circunstancias.

Nancy Liscano, fundadora y directora de Voades UK.

Evoca el poema “Hogar” de la escritora británico-somalí nacida en Kenia, Warsan Shire: “Hay que entender que nadie pondría a sus hijos en un barco a menos que el mar sea más seguro que la tierra”.

Liscano afirma que el primer paso es “cerrar la puerta al propio país. En determinados casos puede que exista riesgo de violencia. También puede ser que la escasez de oportunidades lleve a la persona a tomar la decisión [de emigrar] en busca de un futuro profesional mejor”.

A continuación, aborda la cuestión de las limitaciones económicas que estos cambios imponen ahora a los inmigrantes, y cómo estas se sumarán al estrés que sienten. Explica que estos permisos, que ahora se encarecerán entre el seis y el siete por ciento, ya son costosos, y que, sumados a los gastos de manutención, podrían aumentar su nivel de vulnerabilidad.

Los factores que más afectan a la salud mental de los inmigrantes son “la vulnerabilidad y los estresores, cuya sobreabundancia puede poner en riesgo su salud mental”. Entre aquellos a los que se refiere, se encuentran el coste de vida, el coste de los permisos de trabajo y el control que el Gobierno del Reino Unido ejerce sobre su status.

Continúa diciendo que hace poco más de dos años, el Dr. Joseba Achotegui publicó un artículo sobre el síndrome de Ulises, que se define como un estrés intenso y un duelo relacionados con adversidades extremas sufridas durante la migración, como la soledad, la impotencia o la falta de oportunidades para los inmigrantes.

Achotegui es la autoridad mundial en investigación del síndrome de Ulises y fundó el Instituto del Síndrome de Ulises, que actualmente dirige Nancy Liscano desde principios de año. Salvadora Espeso cofundó el instituto en 2002.

Liscano afirma que el estudió reveló que “había un gran número de inmigrantes latinoamericanos con síndrome de Ulises, lo que significa que echan mucho de menos a su familia, su idioma y el ambiente de su país de origen. Esto da lugar a algunas manifestaciones de distimia: una forma de depresión persistente y prolongada”.

“El problema —añade— es que los médicos y psiquiatras no comprenden que esto es similar al duelo. Deberían crear plataformas que faciliten la integración para mitigar esta angustia”.

Como ella detalla: “Se está recurriendo a los antidepresivos, cuando lo que realmente se necesita son estructuras de acogida e intervención para quienes arrastran traumas (…) Sinceramente, lo que el gobierno está haciendo es exactamente lo contrario a lo que debería hacer. Esto incrementará los niveles de estrés de los inmigrantes, lo que de por sí va en contra de los intereses de la sociedad. ¿Por qué? Porque todos estamos integrados en la sociedad, tanto anfitriones como invitados, y por lo tanto debemos crear una sensación de bienestar”.

En cuanto a cómo estos cambios afectan a la vida familiar, Liscano apunta a un estudio realizado por el Instituto del Síndrome de Ulises con 250 inmigrantes latinoamericanos, en el que se utilizó la prueba de Hamilton, que evalúa la depresión y la ansiedad, en los participantes.

Los resultados la sorprendieron, puesto que afirma que “los que llegaron con sus familias presentan niveles más elevados de depresión” que los que llegaron solos siendo el 70% de ellos refugiados y teniendo en cuenta el gran esfuerzo económico y social que supone el cuidado de los hijos. Señala posteriormente que los cambios introducidos por la Ley HC 1691 podrían “hacer que los inmigrantes latinoamericanos se sientan como chivos expiatorios”, lo que les haría sentirse excluidos o marginados. A través de estos cambios, Liscano cree que el gobierno del Reino Unido no ve a los inmigrantes como un activo, sino como competencia.

Para defender a los inmigrantes latinoamericanos en el Reino Unido, Liscano ha liderado la creación de la Coalición de Latinoamericanos en el Reino Unido (CLAUK), por sus siglas en inglés), que ayuda a proporcionar asesoramiento jurídico, soporte en materia de salud mental y promueve el reconocimiento legal en todo el Reino Unido.

La Coalición ya ha llevado con éxito la campaña para la inclusión de “latinoamericano” como categoría étnica diferenciada en distritos londinenses como Lambeth o Southwark, y esperar lograr la inclusión de esta categoría en el censo nacional de 2030 en el Reino Unido.

Liscano recuerda a The Prisma que “nuestra salud se sustenta en nuestros resultados positivos, en nuestra capacidad para responder con asertividad a los desafíos”.

Pedir ayuda puede aliviar parte del peso que la comunidad inmigrante siente que recae sobre sus hombros.

(Traducido por Lidia Pintos Medina) – Fotos: Pixabay. Imagen de Nancy Liscano, suministrada por la entrevistada.

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