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Vida en frontera EE.UU-México bajo la administración Trump

La administración Trump ha reintroducido algunas de sus medidas fronterizas más controvertidas, entre ellas el cierre de la aplicación CBP One y la suspensión de los programas de asilo. Estas políticas han dado lugar a una renovada persecución selectiva, detención y deportación de comunidades migrantes, dejando a miles de personas que buscan seguridad en condiciones cada vez más precarias y peligrosas.

 

Tania Roa / Migrant Women Press*

 

Cada día, migrantes llenos de esperanza atraviesan los áridos desiertos y las peligrosas regiones montañosas del sur de Estados Unidos en busca de seguridad, refugio y oportunidades. Aunque estos trayectos peligrosos suelen ser cubiertos por las noticias, las luchas de las mujeres y las niñas —quienes son vulnerables a la violencia y la explotación— con frecuencia quedan relegadas u olvidadas. Desde su primer mandato presidencial, las políticas de Donald Trump han apuntado directamente contra las comunidades migrantes y la salud de las mujeres. Ahora, durante su segundo mandato, el creciente impacto del cambio climático y los conflictos globales ha hecho que los ya peligrosos recorridos de las personas migrantes sean aún más urgentes y mortales.

El impacto de las políticas de Trump

Trump y sus seguidores a menudo utilizan una retórica dura e inflamatoria para caracterizar a los migrantes como criminales, miembros de pandillas o incluso depredadores sexuales. Esto se hace para movilizar el apoyo público a políticas fronterizas cada vez más punitivas. Estas etiquetas prejuiciosas también forman parte de una estrategia más amplia para deshumanizar a los migrantes, infundir miedo y justificar medidas de aplicación agresivas o la reversión de protecciones migratorias.

Además, Trump ha recurrido repetidamente a insultos denigrantes y misóginos hacia las mujeres, incluidas periodistas y su oponente demócrata de 2024, Kamala Harris. Su administración también ha aprobado políticas que amenazan la salud y los derechos reproductivos de las mujeres.

Foto de Evita Paraskevopoulou at Unsplash.

La intersección de estas narrativas afecta de manera desproporcionada a las mujeres migrantes, muchas de las cuales carecen de protecciones legales en Estados Unidos, lo que las hace especialmente vulnerables a prácticas discriminatorias.

A pesar de las promesas de centrarse en inmigrantes indocumentados con condenas penales graves, los datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ilustran la realidad: personas que han contribuido a la sociedad y economía estadounidenses están siendo atacadas, detenidas y deportadas de manera ilegal. De  los 435.000 inmigrantes no autorizados con condenas penales identificados por ICE, menos de 3.000 habían sido arrestados hasta mayo de 2025.

Los testimonios de quienes han sido detenidos y deportados sin juicio describen las graves violaciones de derechos humanos cometidas por ICE. Muchos informan que se sintieron como si hubieran sido secuestrados, ya que fueron arrestados por oficiales de ICE vestidos de civil, con los rostros cubiertos y sin órdenes judiciales adecuadas. A los detenidos se les niega un juicio apropiado y, posteriormente, son enviados a países que apenas conocen o en los que nunca han vivido.

Suspensión de los programas de asilo y refugiados

Solicitar asilo en Estados Unidos ha sido legal desde 1980. Los migrantes que huyen de la violencia y la persecución tienen derecho, según la ley internacional y estadounidense, a solicitar su ingreso. Al suspender tanto los programas de asilo como los de admisión de refugiados, la administración Trump ha cerrado efectivamente dos de las pocas vías legales hacia la residencia y la ciudadanía en Estados Unidos.

Según el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU., bajo la administración Biden-Harris en 2024, “las refugiadas tenían una mediana de edad más alta”, y las admisiones aumentaron cada año desde 2022 hasta 2024, alcanzando 100.060 refugiados admitidos en 2024, el número más alto desde 1994. Estas cifras subrayan la necesidad global de protección humanitaria, y, sin embargo, la administración Trump está revocando activamente estos programas críticos.

El cierre de CBP One

CBP One es una aplicación del gobierno de Estados Unidos que permite a los migrantes programar citas con funcionarios de inmigración. Tan solo unas horas después de volver a la presidencia, Trump ordenó el cierre de la aplicación como parte de su estrategia más amplia para restringir la migración regular. En ese momento, decenas de miles de migrantes con citas programadas fueron notificados de que sus comparecencias judiciales habían sido canceladas. En el pasado, CBP One había permitido que casi un millón de personas ingresaran legalmente a Estados Unidos y solicitaran la elegibilidad para trabajar. Su cierre eliminó de manera abrupta otra vía legal vital para miles de familias.

Antes del cierre, aproximadamente 280.000 personas intentaban acceder a la aplicación cada día. Muchos ya habían pasado semanas o incluso meses esperando en la frontera entre Estados Unidos y México, con la esperanza de conseguir un espacio para una cita. Estas esperas prolongadas se daban tras largos y peligrosos trayectos, que con frecuencia implicaban riesgos significativos para la salud.

Foto de Unsplash

Con la aplicación ya no funcional, los migrantes se enfrentan a pocas opciones: permanecer en la frontera sin refugio ni protección, buscar un refugio precario en áreas desconocidas de México, o regresar a los países de los que huyeron, donde persisten los peligros que motivaron su escape. Todas estas alternativas conllevan riesgos graves, particularmente para mujeres y niños, quienes son especialmente vulnerables al robo, la explotación y la violencia ante la ausencia de alojamiento seguro o apoyo.

La política de “Permanecer en México”

Conocido formalmente como los Protocolos de Protección al Migrante (MPP, por sus siglas en inglés), el programa “Permanecer en México” fue introducido por primera vez en 2019 bajo la administración Trump-Pence. Obliga a los solicitantes de asilo a esperar en México sus audiencias judiciales, a menudo durante meses o incluso años.

La administración Biden-Harris puso fin al programa, citando como una de las razones los generalizados abusos a los derechos humanos. No obstante, Trump lo ha reinstaurado, lo que ha reavivado la preocupación por violaciones de derechos humanos.

Una crisis humanitaria, no migratoria

El muro fronterizo de Trump es una representación física de la división, la exclusión y el miedo que su administración desea crear entre diferentes etnias y nacionalidades. A pesar de los numerosos intentos de la administración por disuadir a los migrantes, existen múltiples factores que impulsan a las personas a buscar refugio, medios de vida y seguridad. La devastación ambiental, incluidos sequías, huracanes y desertificación, está desplazando a familias en todo el mundo.

Los migrantes comprenden los riesgos del viaje y la postura estricta del gobierno estadounidense, pero muchos aún eligen asumir ese riesgo, porque no hacer nada a menudo significa muerte, inestabilidad o violencia continua. Migrar es frecuentemente un último recurso para crear una nueva vida con un futuro

El papel de la ayuda mutua: Border Kindness

Desde 2018, Border Kindness ha proporcionado apoyo vital a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México. La organización sin fines de lucro suministra alimentos, agua, atención médica, asistencia legal y ropa, satisfaciendo necesidades urgentes de migrantes que los sistemas oficiales no cubren.

“Las personas de color son detenidas por su color de piel o su acento, y las mujeres son especialmente vulnerables durante estos tiempos. Al mismo tiempo, los financiadores han dejado de apoyar a organizaciones como la nuestra, que ayudan a migrantes y promueven la reforma migratoria. Tienen miedo de ser acusados de financiar actividades antiestadounidenses o ilegales”, dijo Kelly Overton, fundadora de Border Kindness.

Continuó: “Recientemente, hemos dependido más de la recaudación de fondos liderada por la comunidad, de la comunidad artística y de pequeños donantes. Por eso la ayuda mutua es necesaria ahora más que nunca. La ayuda mutua es simple. No hace falta tener mucho, pero puedes compartir lo que tienes. En Border Kindness facilitamos la ayuda mutua redistribuyendo recursos hacia donde más se necesitan. Nos pone en riesgo, pero nos sentimos honrados de hacerlo. La redistribución se ve como una mujer en Chicago, Los Ángeles o Austin ayudando a una mujer en la frontera a recibir fórmula para su bebé. Ofrecen lo que tienen, aunque no sea mucho. La importancia de la ayuda mutua es seguir dando a quienes lo necesitan, y eso es lo que podemos hacer gracias a quienes están dispuestos a compartir lo que tienen, sin importar cuánto sea.”

Resistencia y solidaridad a nivel nacional

Foto de Markus Spiske at Unsplash

La lucha por la justicia para los migrantes no se detiene en la frontera. En todo Estados Unidos, individuos y organizaciones están resistiendo las políticas migratorias extremas y punitivas de la administración Trump.

Organizaciones como el National Immigration Law Center, Freedom for Migrants y The Bridge (The Haitian Bridge Alliance) continúan organizando, educando y brindando servicios directos. En Los Ángeles, miembros de la comunidad protestaron durante semanas contra las tácticas de ICE. En línea, dos mujeres crearon una base de datos para registrar las redadas de ICE y mantener informadas a las comunidades afectadas. A lo largo del país, vecinos se han interpuesto entre ICE y sus comunidades, obligando a los agentes a retirarse. Los estadounidenses alzan la voz, demostrando que la solidaridad es más fuerte que el miedo. A medida que el gobierno federal intensifica la crueldad, la resistencia desde la base sigue creciendo.

(Este artículo fue producido en colaboración con Border Kindness para Migrant Women Press.)

*Tania Roa se graduó en Tufts University con un Master of Science en Animales y Políticas Públicas. Actualmente trabaja para organizaciones ambientales sin fines de lucro, ayudándolas a ampliar su alcance. A través de sus artículos, presentaciones y fotografía de naturaleza, Tania enfatiza las interconexiones entre la salud animal, planetaria y humana. Aboga por la justicia climática y social difundiendo conciencia, por ejemplo a través del pódcast que cofundó: Closing the Gap. A Tania le gusta viajar, practicar snorkel y hacer senderismo.

*Artículo originalmente publicado en Migrant Women Press (MWP).

(Traducido por The Prisma – The Multicultural Newspaper) –  Photos from Migrant Women Press – Fotos adicionales: Pixabay, Pexels, Picryl

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