Migrantes, Multicultura

La construcción de una Boston multicultural

Las granjas de Boston necesitaban trabajadores. Lo que siguió fue una de las transformaciones demográficas más rápidas de la Gran Bretaña moderna, que no solo transformó la economía del condado, sino también la identidad de una localidad que más tarde ser hallaría en el centro del debate sobre la inmigración en Gran Bretaña. Series The Prisma: “Lincolnshire transformado por migrantes”.

 

Market Place Boston Lincolnshire Reino Unido. Foto de Billy Wilson / Flickr. Commons License.

Toby Sardeson

 

Para muchas personas ajenas al condado, Lincolnshire se percibe principalmente como un paisaje de campos aislados del resto del país. Sus horizontes llanos, sus remotas localidades comerciales y su economía agrícola lo sitúan lejos de las grandes ciudades que dominan la vida política y cultural de Gran Bretaña.

Sin embargo, en las últimas dos décadas, este condado rural se ha convertido en uno de los lugares más significativos de la historia de la inmigración en Gran Bretaña. Ningún lugar ilustra esta transformación con mayor claridad que Boston. Boston, que antaño fue una localidad comercial mayoritariamente homogénea del sur de Lincolnshire, ha experimentado uno de los cambios demográficos más rápidos de Gran Bretaña. Hoy en día, alrededor del 23,6 % de la población de la localidad nació fuera del Reino Unido (Oficina Nacional de Estadística), una de las proporciones más altas del país. En cambio, en el censo de 2001 el 98,5 % de su población se identificaba como “británicos blancos”.

¿Cómo sucedió esto?

Para comprender por qué miles de migrantes se establecieron en Lincolnshire, The Prisma habló con Ben Brindle, investigador del Migratory Observatory de la Universidad de Oxford, y con la Dra. Agnieszka Rydzik, profesora asociada de Turismo y Trabajo en la Universidad de Lincoln, cuya investigación se centra en la migración y la vida comunitaria en Boston.

Para Brindle, la respuesta comienza con la economía del condado. «No existe ningún empleo ni industria en el Reino Unido que dependa por completo de la mano de obra inmigrante», explica. «Pero la mayor excepción a esa regla sería la agricultura estacional».

Boston, Lincolnshire. Foto de Dave Hitchborne /Flickr. Creative Commons License.

La agricultura ha sido durante mucho tiempo fundamental para la economía local. El paisaje llano y la tierra fértil del condado favorecen la agricultura a gran escala y la producción alimentaria.

Sin embargo, el trabajo en sí suele ser físicamente exigente, estacional y relativamente mal remunerado.

Según Brindle, algunas estimaciones sugieren que los migrantes representan hasta el 90 % de la mano de obra agrícola estacional de Gran Bretaña.

Sin esa mano de obra, sostiene, la producción se paralizaría por completo.

Las granjas y las empresas de procesamiento de alimentos de Lincolnshire llevan mucho tiempo teniendo dificultades para contratar suficiente mano de obra local, creando una demanda que los trabajadores migrantes ayudaron a cubrir.

Dicha demanda no surgió de forma aislada. Estuvo condicionada por una decisión política que transformaría la localidad durante las dos décadas siguientes.

El crecimiento de las comunidades de migrantes en Boston no puede desvincularse de la decisión de Gran Bretaña de abrir su mercado laboral a los países que se incorporaron a la Unión Europea en 2004.

Mientras que muchos de los Estados miembros ya existentes de la UE impusieron restricciones temporales a los trabajadores procedentes de países como Polonia y Lituania, el Reino Unido, Irlanda y Suecia abrieron sus mercados laborales de inmediato.

La economía relativamente sólida del Reino Unido, salarios más elevados y el uso generalizado del inglés en Europa lo convirtieron en un destino atractivo para muchos trabajadores de Europa del Este.

Boston, Lincolnshire. Imagen generada por Gemini IA.

Con el paso del tiempo, los migrantes procedentes de Polonia, Lituania y Rumanía —tras la adhesión de este último a la Unión Europea en 2007— formaron algunas de las comunidades de migrantes más grandes de Boston.

Rydzik señala que la migración a Boston no comenzó exclusivamente con la ampliación de la UE.

Los trabajadores portugueses ya habían llegado antes de 2004 para ayudar a paliar la escasez de mano de obra en la agricultura y la industria alimentaria. Como resultado, muchos de los empresarios locales ya estaban acostumbrados a contratar a trabajadores extranjeros antes de las oleadas migratorias mucho más masivas que siguieron a la ampliación de la Unión Europea en 2004.

Más que crear un patrón de migración totalmente nuevo, la ampliación de la UE aceleró uno que ya estaba empezando a surgir. Dicho patrón migratorio demostraría ser notablemente resistente, sobreviviendo incluso al terremoto político posterior.

La importancia de la mano de obra migrante ha continuado incluso después del Brexit.

En el marco del sistema de inmigración británico posterior al Brexit, los puestos de trabajo menos cualificados, en general, ya no dan derecho a visados de trabajo.

Sin embargo, el trabajo agrícola estacional sigue siendo una de las pocas excepciones, ya que se continúan ofreciendo visados temporales para trabajadores extranjeros.

Para Brindle, esto refleja la realidad de la dependencia del sector respecto a la mano de obra migrante.

Aunque estos empleos puedan considerarse relativamente mal remunerados según los estándares británicos, a menudo ofrecen salarios significativamente más elevados que los trabajos equivalentes en los países de origen de muchos migrantes.

Boston se convirtió en uno de los ejemplos más claros de este proceso. Rydzik descubrió que muchos migrantes nunca habían tenido la intención de establecerse en Boston, imaginando a menudo una vida en ciudades más grandes, como Londres o Mánchester, antes de que las oportunidades laborales los llevaran a Lincolnshire.

El trabajo estacional atrajo inicialmente a la gente a la zona, pero muchos acabaron estableciéndose de forma permanente.

Boston, Wide Bargate. Foto de Dave Hitchborne /Flickr.  Creative Commons License.

Los amigos recomendaban puestos de trabajo a sus familiares, los niños ingresaban en colegios locales y las familias se establecían allí.

Brindle señala que una proporción significativa de los migrantes llega ahora no como trabajadores en sí, sino como familiares a cargo de personas que ya se han establecido, lo que demuestra cómo la migración laboral temporal puede derivar en comunidades permanentes.

La Dra. Agnieszka Rydzik sostiene que estos procesos transformaron gradualmente el panorama social de la localidad.

Las comunidades que inicialmente llegaron por motivos laborales se integraron en la vida local, creando nuevos barrios, negocios y redes. La rapidez de esta transformación es lo que hace que Boston sea un caso inusual. Pocas localidades británicas han experimentado un cambio demográfico tan drástico en un periodo relativamente breve.

La lógica económica detrás de tal cambio parece sencilla: los empleadores necesitaban trabajadores y los migrantes respondieron a esa demanda.

Sin embargo, comprender el Boston actual exige ir más allá de los campos y las fábricas, hacia cuestiones de identidad, pertenencia y comunidad que cada vez más lo definen. La localidad se ha ido asociando de forma progresiva con los debates sobre la inmigración, la integración y la identidad nacional. Se ha ganado la reputación de ser una de las principales defensoras del Brexit y los medios nacionales con frecuencia le han presentado como símbolo de la preocupación pública por la inmigración.

Esas cuestiones políticas y sociales siguen estando profundamente vinculadas a la historia económica que atrajo a los migrantes a Lincolnshire en un primer momento. En los próximos capítulos de esta serie se analizará cómo conviven las personas en el Boston actual y cómo la inmigración ha moldeado tanto la vida comunitaria como la política local.

Lincolnshire. Foto: Pixabay

A través de entrevistas con migrantes, organizaciones en apoyo a las comunidades migrantes y otras personas directamente implicadas, la serie examinará cómo han vivido estos cambios sus protagonistas. Al reunir diversas perspectivas, pretende ir más allá de las estadísticas y el debate político para explorar las historias humanas que se esconden tras la transformación de Boston.

*La próxima semana: Vivir en paralelo: comunidad y tensión.

(Traducción de Lidia Pintos Medina) 

 

Series The Prisma: Lincolnshire transformado por inmigrantes. 

La construcción del Boston moderno y multicultural

Viviendo en paralelo: comunidad y tensión

Los migrantes que vinieron a recoger narcisos… y se quedaron

Solicitantes de asilo construyendo sus vidas en la Inglaterra rural

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